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Hace exactamente un año, la escuadra felina echaba al basurero su participación en la Copa Libertadores al encarar con nula importancia el torneo sudamericano.

La Copa Libertadores ha sido un torneo de ilusión y exposición para el balompié mexicano que intentó muchos años sin éxito poder participar en el mejor campeonato que el continente entrega a nivel de clubes.

Ahí, se han dado grandes y gratas revelaciones, conseguidos muchos éxitos y dejado un buen sabor de boca tras buenas participaciones en la copa. Pero también, han habido derrotas históricas, mala imagen del fútbol azteca y equipos que no se han tomado con la debida seriedad el torneo.

Quizá el último gran resbalón mexicano se dio un año atrás, cuando los Tigres de la UANL se midieron al Unión Española de Chile en la fase previa de la Copa Libertadores.

Para Ricardo Ferretti, técnico felino, el torneo sudamericano era de poca importancia, sus ojos estaban solamente puestos en el torneo local, campeonato en el que por cierto, no conseguiría conquistar el doblete. Por lo mismo, decidió apostar por un equipo alterno, en algunos casos, con la banca de la banca. El resultado final es de todos conocido. Papelón mexicano y eliminación prematura de la escuadra de Monterrey.

Todo comenzó el 25 de enero cuando los regiomontanos visitaron Chile para traerse un 1-0 en contra luego del tanto de Gonzalo Barriga a los 13 minutos del segundo tiempo.

Pero en si, el resultado en Chile no era negativo. Un solo gol en contra y jugando con suplentes dejaba muy abierta la eliminatoria para que los andinos visitaran el Volcán Universitario. La mesa estaba servida, y aunque el 'Tuca' no quisiera, para que Tigres caminara a la ronda de grupos.

El choque en México se dio el 2 de febrero. Nuevamente Ferretti pondría a un cuadro semejante al que jugó en Chile días atrás dejando en el banquillo a los mejores futbolistas del equipo.

El resultado comenzó siendo el indicado y a la vez, esperado. Alan Pulido comenzó con toda la artillería para que antes de los 22 minutos de partido los Tigres ya ganaran 2-0 con doblete del juvenil felino. Algunos pensaban en goleada, otros en un camino sencillo y pocos, de verdad muy pocos, en una voltereta de Unión Española.

Las cosas se complicaron a los 37 minutos del primer tiempo cuando José 'La Palmera' Rivas cometería un penal y posteriormente sería expulsado. Emanuel Herrera marcaría el primer tanto de Unión para esperar un solo gol y así avanzar a la fase de grupos.

Extrañamente, Tigres dejó de atacar. 'Cancheó' a los chilenos como si fuera una 'cáscara' de entrenamiento. Imprimió poco ritmo y dejó jugar al rival, como si entregara el torneo que era más que una vitrina, una verdadera piedra en el zapato.

Desde la banca no se veía al 'Tuca' furioso que Tigres tiene cada fin de semana en la liga local. Se veía a un técnico ecuánime, tranquilo y hasta aburrido. Parecía que se prendían veladoras mexicanas para que los chilenos hicieran el empate.

A los 18 minutos del complemento, Unión Española se quedaba con 10 por la expulsión de Mauro Díaz. Las nubes negras llegaban al equipo chileno, sin saber que solo debían esperar unos minutos más para que la igualada y consiguiente calificación se tuviera entre sus manos.

Sebastian Jaime aprovecharía una desconcentración de la zaga felina para de cabeza poner el 2-2 transitorio y al final, definitivo.

Tigres atacó poco. Chile defendió nada. Los dos equipos estaban conformes con el resultado. Un equipo sudamericano agradecía el participar en el torneo que tanto respeto les da y el equipo mexicano, dejaba ir el campeonato que con el paso del tiempo, parece que le ha dejado de importar.

Al final, Unión Española fue al grupo 3 con Bolívar de Bolivia, Junior de Barranquilla de Colombia y Universidad Católica de Chile. En octavos de final el gas no le alcanzaría a los andinos que caerían eliminados ante Boca Juniors de Chile.

Y Tigres, simplemente se dedicó a México. Y ahí, se espera que se mantenga hasta que se vuelva una necesidad y un gusto el volver a jugar una Copa Libertadores.

Hoy León intentará cambiar la historia ante Deportes Iquique. Un plantel que en el papel, es muy inferior al mexicano, pero que sobre la cancha, puede dar una sorpresa justa si se toma con más valor la Copa Libertadores.

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