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Algunos clubes apuestan por dejar en el banquillo al mismo timonel pese a malos resultados y terminan triunfando; otros cesan a sus estrategas y no reivindican el camino

La continuidad de técnicos en el futbol mexicano cada vez se vuelve más complicada; los torneos cortos han provocado que se exijan resultados más rápidos, pues los patrocinadores no están dispuestos a esperar a que un club levante de su mala racha. Ésta es una de las razones por las cuales se hacen cambios constantes en los banquillos; sin embargo, existen clubes que deciden jugársela con el mismo estratega pese a resultados negativos.

No a todos los equipos les funciona la misma fórmula: a unos les da resultado cambiar de timonel a medio certamen, a otros les resulta el tener paciencia con el mismo mandamás.

La directiva que es un claro ejemplo de lo antes mencionado, es la del León, pues el conjunto esmeralda tuvo un turbulento primer semestre del 2013, ya que de 17 cotejos disputados, sólo obtuvo 16 puntos, producto de tres victorias, siete empates y misma cantidad de caídas.

Sin embargo, la continuidad de Gustavo Matosas le funcionó a la directiva encabezada por Jesús Martínez Murguía; en constantes ocasiones le reiteró su confianza al uruguayo y para el Apertura 2013, tuvo su recompensa. El equipo del Bajío terminó el certamen como tercero general con 30 unidades tras ocho cotejos ganados, seis igualados y tres perdidos. Por si esto fuera poco, el título se quedó en sus manos.

Otro equipo al que la continuidad le resultó a la perfección, fue al América, que, tras año y medio de gestión de Miguel Herrera, se consumó lo que tanto anhelaba: el campeonato, este lo obtuvo en el Clausura 2013.

 

No todos los clubes pudieron darle seguimiento a los técnicos que los comandaban, tal es el caso de Morelia, que, tras el término de la fecha siete del Clausura 2013, cesó a Rubén Omar Romano y le brindó la oportunidad a Carlos Bustos, estratega que le cambió la cara al equipo, pues logró meter al equipo a liguilla, aunque se quedó en Cuartos de Final; sin embargo acumuló, en 12 cotejos, seis victorias, una derrota y cuatro igualadas.

Para el Apertura del año en curso, las cosas mejoraron, pues la Monarquía se impuso al Atlas en la final de la Copa Mx, situación que le dio el boleto como México 3 para la Copa Libertadores, el máximo logro del equipo hasta el momento. Aunque en el torneo local, las cosas también fueron positivas, pues en 19 partidos, acumularon 28 unidades, producto de ocho partidos ganados, seis perdidos y cuatro empatados.

 

Aunque existieron clubes que por más que hicieron cambios, no encontraron la fórmula para reivindicar el camino, tal es el caso de Pachuca, Chivas, Pumas y Atlante.

Los Tuzos arrancaron el 2013 con nuevo técnico: Gabriel Caballero, quien durante el primer semestre del año, tras haber cesado a Hugo Sánchez, pero el novato técnico no consiguió los objetivos planteados y fue removido de su cargo al término de la fecha ocho del Apertura; su lugar fue ocupado por Enrique Meza, quien ya no pudo recomponer el camino de los blanquiazules.

El Rebaño Sagrado disputó el Clausura con Benjamín Galindo, timonel que fue cesado en la fecha seis del Apertura, obteniendo cuatro victorias, 10 derrotas y ocho empates. En su lugar llegó Juan Carlos Ortega, estratega que no pudo recomponer la situación, pues en 12 duelos, apenas sumó nueve unidades de 36 posibles, motivo por el cual, los rojiblancos se metieron en problemas porcentuales.

 

Pumas y Atlante caminaron por el mismo sendero, pues ambos hicieron cambios durante el año; sin embargo, a ninguno le resultó y ambos consiguieron dos de sus peores actuaciones en la historia, durante este 2013.

Queda claro que no todos los clubes pueden ocupar la misma fórmula: ni la continuidad ni el cambiar de estratega te garantiza el éxito dentro del futbol, pero al menos cada situación puede darte la esperanza de refrescar un plantel o de apostar por el mismo ‘viejo conocido’.