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Se celebran más de 15 años del mítico penal de Carlos Hermosillo que le dio su octava estrella a La Máquina.

Las alineaciones estaban listas, el resultado de ida marcaba una ventaja mínima para Cruz Azul, gracias al gol de penal de Benjamín Galindo en el Azul.

Luis Fernando Tena dirigía a los Celestes, quienes lucían en su once inicial a un inexperimentado y no muy alto Óscar Pérez en el arco, un mediocampo duro con Galindo y Héctor Adomaitis; y una delantera poderosa con Francisco Palencia y Julio César Yegros.

Por otra parte, el máximo ídolo del americanismo, Carlos Reinoso, alineaba a un siempre polémico Ángel David Comizzo en el arco; acompañado de la dupla enfrente de Hernan Medford y Missael Espinoza, quien con un golazo sentenció al América en las semifinales, eliminando la posibilidad de un 'Clásico Joven' en la final del Invierno 97'.

La historia es conocida por todos, falta de Comizzo, la sangre de Hermosillo, la pena máxima cobrada, la leyenda de las costillas rotas del histórico '27', el gol del campeonato, la octava estrella; y la falta de glorias tras aquella tarde en el Nou Camp.

Han pasado ya 16 años exactamente desde que aquel domingo 7 de diciembre vistió de gloria al pueblo 'Celeste' por última vez en Liga; aunque han podido presenciar mil y una batallas de su equipo en el periodo desde la consecución del título, en raras ocasiones han saboreado las mieles del triunfo.

Finales de Libertadores, Liga, Concacaf, y si nos ponemos quisquillosos, hasta de Interliga, Cruz Azul se ha dado el 'lujo' de llegar a cuanta final quiera, para terminar con la ya fatídica medalla del segundo lugar colgada de sus cuellos; pero no sólo eso, la manera en la que han perdido sus finales varia en colores y sabores. Desde perderlas en penales, hasta con goles en los últimos minutos, pasando por remontadas en contra desperdiciendo vitales ventajas, hasta hacer la hombrada de emparejar la situación para volver a caer nuevamente, inclusive, han llegado a instancias finales para simple y sencillamente, no meter ni las manos.

Cruz Azul y su gente tienen un aura gitana, no se sabe qué esperar de ellos, un sector la afición recalca su apoyo, el otro, irrumpe en la cancha para dar a conocer sus lastimosas decepciones; mientras la directiva se llena sus bolsillos aumentando el boletaje, externando su clara falta de compromiso con la gente que alienta a los de La Noria. El fiel reflejo del equipo, que de poder tener una noche mágica,  pasa a ser -nuevamente- el hazmereír de México, todo, en 90 minutos de juego.

La esperanza que significó levantar un trofeo secundario como la Copa Mx hacía pensar que Cruz Azul lograría romper su malaria, y falló, como ha fallado por los últimos 16 años.

Caprichosa fortuna dirán unos, y la destitución de 'Memo' Vázquez, el menos culpable de la sequía, lo recalca. Un minuto menos que hubiera agregado el árbitro, un desvío de Castro que no hubiera existido, una afinada puntería de Barrera, 'Chaco' y Teófilo, le hubieran dado la novena a Cruz Azul, y muy probablemente, un estatus de ídolo al hoy repudiado estratega. Bien dicen que la suerte también juega.

Es así como La Máquina da un repaso a su mediocre historia reciente, lleno de incertidumbre, y con una rumorada llegada del hombre que les dio el último título de Liga, Luis Fernando Tena, y que curiosamente, no es muy bienvenida. Feliz aniversario, Cruz Azul.

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