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Primera División

  • 14 de septiembre de 2013
  • • 15:00
  • • Estadio de la Cerámica, Villarreal
  • Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes
  • • Espectadores: 23852
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F
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Los millones no alcanzaron

Los millones no alcanzaron

Getty Images Sport

Real Madrid ganaba con goles de Bale y Cristiano, los pases más caros de la historia, pero Gio Dos Santos lo empató para Villarreal, que no ganó por la gran tarea de Diego López.

Sigue invicto en el campeonato, pero Real Madrid vio en El Madrigal cómo se frenaba su ascenso hacia el liderato de la Liga merced a un Villarreal muy serio e incisivo. Fueron capaces los hombres de Ancelotti de revertir la situación después de estar contra las cuerdas en los primeros instantes. Cani adelantó a los locales, pero Gareth Bale y Cristiano Ronaldo dieron la vuelta al marcador. Gio Dos Santos puso la justicia en el resultado tras un animoso y vibrante partido que fue toda una oda al fútbol de ataque.

Estuvo el año pasado en el infierno, pero cualquiera lo hubiera dicho después de ver cómo en la primera media hora el Villarreal tuvo completamente encerrado al Real Madrid en su campo. Ancelotti apostó por un once repleto de talento, sobre todo en el centro del campo, pero aun así se vio superado por una feroz presión amarilla en el medio y una estelar capacidad combinativa en ataque. Así, con robos y paredes en la zona ancha, el equipo de Marcelino consiguió entrar en el área visitante con facilidad, en lo que fueron los peores minutos del Real Madrid desde que llegara Carlo Ancelotti. Y de hecho, si no hubiera sido por un Diego López que atajó como para que no se discuta más por qué Casillas va al banco, el Madrid se hubiese ido con una goleada en contra. López le sacó dos pelotas a Pereira y otra más a Aquino cuando estaban ya frente a frente para marcar. Y sólo fue incapaz de detener a Cani, al minuto veinte, y porque el mediapunta estaba sólo dentro del área después de un rebot. Merecía sobradamente el gol el Villarreal. Merecía más, de hecho.

Sin embargo, Real Madrid despertó. Hizo falta apenas un cabezazo de Ramos al saque de un córner para desatar a la bestia que lleva el equipo blanco dentro. Asenjo despejó el remate del defensor a la media hora. Y después sería Ronaldo el que mandaría desviado el suyo. Pero no así un Gareth Bale que no pudo tener un mejor bautismo. No se vio la mejor versión del galés, dicho sea de paso. El Villarreal ni mucho menos lo facilitó. Pero se demostró por qué la apuesta de poner siempre sobre el césped a los talentosos suele dar sus frutos. Y es que el ex-Tottenham aprovechó un jugadón de Modric y Carvajal por la derecha para empujarla en el área chica y poner el empate a uno en el marcador, bordeando el minuto cuarenta.

La segunda parte comenzó como terminaría la primera, con las fuerzas igualadas en una exhibición de fútbol de ataque. Costa lo tendría para Villarreal con toda el arco para sí después de una serie de rebotes por entre las piernas de la dubitativa defensa merengue. Pero sería Ronaldo el que adelantaría a los blancos en el marcador rozando el minuto 65. El portugués capturó un rebote que dio Asenjo ante un disparo de Benzema, y su disparo rebotó en un defensor del Submarino y de nuevo en su propia pierna antes de meterse en el arco. Lo acompañó la suerte, sin duda. Aunque también dicen que ésta no acompaña a los que no la buscan...

Dos apariciones de los dos bombarderos merengues tenían al submarino amarillo hundido. Sin embargo, Gio Dos Santos se encargó de reflotar las esperanzas locales apenas cinco minutos después del 2-1. Cani, el mejor del partido, llegó de nuevo hasta la puerta del área merengue como Pedro por su casa, y aunque su disparo fue rechazado por Diego López, el mediapunta mexicano no desaprovechó su oportunidad de colocar el empate en el marcador. Igualdad que fueron incapaces de deshacer los disparos lejanos de Modric, Di María o Ronaldo en el final del partido. El fútbol quiso ser justo con un Villarreal que jugó un auténtico partidazo ante un Real Madrid con mucho empuje, pero con poca claridad y menos contundencia por momentos.


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