thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 17 de noviembre de 2012
  • • 15:00
  • • Estadio Santiago Bernabéu, Madrid
  • Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes
  • • Espectadores: 76000
5
F
1

Real Madrid 5-1 Athletic Bilbao: Zarpazo de autoridad a los leones

Real Madrid 5-1 Athletic Bilbao: Zarpazo de autoridad a los leones

Getty

El Real Madrid desmontó de principio a fin a un Athletic impotente. Benzema cuajó un partidazo con un gol y una asistencia. Sergio Ramos, Ozil y Khedira redondearon la goleada

El Real Madrid aguanta firme el ritmo impuesto por el Barcelona con una goleada ante el Athletic lograda desde una bella sintonía global. El equipo vasco, no hace tanto uno de los que mejor fútbol practicaba del continente, fue una marioneta en poder de un equipo blanco que supo imponer su superioridad en defensa, el medio y el ataque. Sobre todo en la línea de vanguardia, donde Benzema cuajó un partido sobresaliente con un gol y medio y otra asistencia. Sergio Ramos, Ozil y Khedira marcaron también, con Aurtenetxe anotándose el otro medio gol restante (en propia puerta). Sólo Ibai, junto al goleado Gorka, sacaron la cara por un Athletic que desde luego no firmó su mejor noche en el coliseo merengue.

Históricamente, los partidos entre Real Madrid y Athletic forman ya parte de la historia de la Liga por ser el duelo más goleador del fútbol español. Y el partido de este sábado en el Santiago Bernabéu no iba a ser menos. El Real Madrid salió mandando sobre el césped ante un Athletic excesivamente inocente, y apenas hubo de esperar diez minutos para ver el primer gol de la noche, obra de Aurtenetxe en propia puerta en una jugada en la que Benzema encaraba ya solo a Iraizoz. El lateral rojiblanco no quería hacerlo, pero disculpándole en su intento por abortar la jugada, es de justicia decir que seguramente Benzema hubiera batido de vaselina al meta visitante si no lo hubiera hecho el propio Aurtenetxe.

Y es que el delantero galo firmó uno de esos partidos cuasi perfectos, donde le salió prácticamente todo. Regresaba después de perderse el choque ante el Levante por lesión, y enseguida se erigió en una de las mejores referencias del Real Madrid en ataque, siendo el pivote que buscaban sus compañeros para jugar de espaldas, pero también la punta de lanza en los contraataques, el que abría espacios con sus desmarques a las bandas y, sobre todo, uno de los jugadores con más chispa de cara al gol. Y es que participó en el primero, pero más tarde marcaría el tercero y asistiría en el cuarto para redondear una noche mágica, donde a nadie le extrañó ver a un gato domando leones.

Pues no sería muy desacertado decir que el Athletic estuvo a merced del Real Madrid prácticamente durante todo el partido. Inofensivo en ataque, le faltó mordiente y oficio en casi cada una de las acciones del encuentro. A excepción tan sólo de los últimos minutos de la primera parte quizás. Cuando Ibai marcó un gol para los rojiblancos aprovechando una buena asistencia del hoy insultado Susaeta. Sin embargo, el gol apenas fue un maquillaje, un oasis en el desierto, pues era el 3-1 momentáneo y ni siquiera sirvió para equilibrar el partido en una segunda mitad que siguió el mismo guión que en la primera: con un Real Madrid arrollando al Athletic en todas las facetas del juego.

De hecho, y a pesar del gol de Ibai a los cuarenta minutos de partido, antes del descanso el Real Madrid había tenido seis ocasiones claras además de los tres goles que subieron al marcador. El primero, el ya mentado de Aurtenetxe en propia puerta, al que siguieron los de Sergio Ramos y Benzema. A la media hora, el de Camas cabeceó a gol muy cómodamente una falta lateral botada por su gran amigo Ozil. Y apenas dos minutos después, Benzema prácticamente finiquitaba el partido con un golazo a la media vuelta dentro del área cruzando el balón al palo largo, justo donde no llegaba un Iraizoz que, a pesar de la goleada, fue seguramente el mejor del Athletic salvando ocasiones muy claras de gol.

En la segunda parte, y pese a que Bielsa dio entrada a un Llorente repetidamente ovacionado por el Santiago Bernabéu, el Real Madrid tardó poco en poner más tierra de por medio en el marcador. Fue en el minuto 51 cuando Ozil marcó el cuarto para los blancos solo desde el punto de penalti aprovechando una buena triangulación entre Cristiano Ronaldo y Benzema. Poco antes, el Athletic había pedido una mano de Coentrao dentro del área local. Teixeira Vitienes muy errático durante toda la noche, no lo entendió así. Y seguramente aunque lo hubiera concedido la historia no hubiera cambiado en gran medida.

Sami Khedira, que regresaba una vez superada su lesión, redondeó la goleada merengue de un tiro potente desde la frontal del área que Gorka no pudo detener mediada la segunda parte. Hasta el germano se sintió poderoso de cara a puerta con este Athletic enfrente. Fueron cinco, pero bien pudieron ser alguno más después de un partido globalmente magnífico de los blancos. Aunque seguro que cualquier madridista hubiera preferido marcar algún gol menos si eso hubiera significado reducir la distancia en la clasificación con un Barcelona que no se dejó comer el terreno.

Artículos relacionados