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Primera División

  • 8 de diciembre de 2013
  • • 17:00
  • • Estadio Azteca, Coyoacán, Ciudad de México (D.F.)
  • Árbitro: R. García Orozco
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América ganó con resultado global 3 - 2

Liguilla 2013: América (3) 2-0 (2) Toluca l Vuela a la Final

Liguilla 2013: América (3) 2-0 (2) Toluca l Vuela a la Final

Getty Images

América se convirtió en el primer equipo finalista del Apertura 2013, al vencer por global de 3-2 al Toluca.

Las Águilas vuelan alto, mantienen la ilusión y nadie se las quita de ir por el bicampeonato. Una anotación de Aquivaldo Mosquera y una más de Jesús Molina, le dieron el pase al América a la Final del Apertura 2013. Toluca fue nulificado en el cotejo.

Los de casa comenzaron agresivos, pero imprecisos; tenían dificultades para concretar jugadas en el último sector, pero había un elemento que no dejaba de pelear ni un solo balón: Paul Aguilar. Fue gracias a esto que al minuto 12, comenzó el festín en el Coloso de Santa Úrsula. Osvaldo Martínez cobró un tiro de esquina, el cual fue rechazado; el esférico le quedó a Rubens Sambueza, quien por derecha y fuera del área, dio media vuelta y centró a primer palo, en donde se encontraba el rematador que no perdona: Aquivaldo Mosquera, quien de cabeza, mandó la redonda al fondo de las redes.

Toluca intentaba abrir espacios teniendo llegadas por las bandas, pero América estaba plantado con firmeza en todo el terreno; cada elemento tenía bajo la lupa, al jugador rival.

Al 26, llegó un aviso más de los azulcremas luego de que Miguel Layún enviara un centro para Luis Gabriel Rey, quien conectó con la cabeza, pero Alfredo Talavera se vistió de héroe al rechazar el remate.

Por grandes lapsos, los de casa se apoderaban del encuentro gracias a la falta de efectividad choricera en el medio campo, sector en donde los visitantes sufrían, caso contrario al de los azulcremas, quienes de la mano de Juan Carlos Medina y Martínez, se apoderaron de esa zona, por lo que al 40’, vino el primer movimiento de los visitantes: entró Carlos Esquivel por Óscar Rojas.

Para la parte complementaria, los visitantes salieron de los vestidores con la firme convicción de revertir el resultado; iban al frente, intentaban sorprender, pero parecía que nadie lograba tomar el ritmo de Isaac Brizuela, quien en velocidad y agilidad, era superior a los zagueros azulcremas.

Entonces, Cardozo movió una vez más sus piezas, sabía que necesitaba marcar un tanto que le diera vida a su equipo, por lo que le dio entrada a Raúl Nava y descanso a Gerardo Rodríguez; la necesidad de irse al frente fue superior a la de ya no querer recibir un gol más.

Pero las cosas no le funcionaban como esperaba, pues el juego bajó de ritmo y comenzó a ser más táctico que técnico y seguía siendo dominado por los de casa, por lo que José Saturnino tuvo que hacer un cambio más: ingresó a Antonio Naelson Sinha por Édgar Benítez al 65’; la intención era comandar el medio campo; esto sí le dio resultado, pues de a poco, los visitantes empezar a generar peligro.

Apenas cinco minutos después, se creó la jugada de mayor peligro de los Diablos. Un remate de cabeza de Pablo Velázquez iba directo al arco, pero ahí estaba Moisés Muñoz, quien estiró los brazos y alcanzó a desviar el esférico.

Ahora fue el turno de Herrera para hacer un cambio y terminar por apoderarse del encuentro, por lo que al 71’, decidió darle minutos a Jesús Molina y enviar a la banca a Luis Gabriel Rey; 240 segundos después, entró Luis Mendoza por Juan Carlos Medina.

Molina no falló, no perdonó, respondió a la confianza de su técnico, aquella que partido tras partido era demostrada al ingresarlo al terreno de juego. Molina era el encargado de calmar las cosas, de hacer que el América se quedara con la ventaja y esta vez, fue quien decretó el encuentro al rematar de cabeza al 80’ y poner así, el 2-0.

El Estadio Azteca estalló; nadie se quedó sentado en su butaca. Miguel Herrera levantaba las manos, pedía a la afición que siguiera apoyando a su equipo; los americanistas respondieron: coreaban, alentaban… Las Águilas vuelan alto, mantienen la ilusión, nadie se las quita, de ir por el bicampeonato.

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