thumbnail Hola,
En vivo

UEFA Liga de Campeones

  • 3 de octubre de 2012
  • • 13:45
  • • Amsterdam ArenA, Amsterdam
  • Árbitro: J. Eriksson
  • • Espectadores: 49491
1
F
4

Ajax 1-4 Real Madrid: Cristiano Ronaldo rescata al Real Madrid con Karim Benzema marcando de chilena

Ajax 1-4 Real Madrid: Cristiano Ronaldo rescata al Real Madrid con Karim Benzema marcando de chilena

Getty Images

El cuadro blanco marcó cuatro golazos en Amsterdam, todos ellos al contraataque. El ‘7’ merengue firmó un hat-trick y lleva 8 goles en 15 días. El Ajax complicó más de lo esperado

El Real Madrid da un firme paso adelante para la clasificación a octavos de final de la Champions League después de golear al Ajax en Amsterdam por 1-4. Un resultado justo vistos los 70 minutos arrolladores de los merengues, pero que dejó la incertidumbre de veinte minutos de zozobra donde el cuadro franjirrojo le marcó el enésimo gol a balón parado y donde tuvo un disparo a puerta vacía que hubiera significado el empate a dos. Quitando ese lapso, el partido fue casi perfecto para los blancos. Con un Kaká más que notable, con Ronaldo en su mejor versión marcando tres golazos, con Benzema espectacular en la delantera marcando además un precioso tanto de chilena, con la fórmula del contraataque funcionando a pleno rendimiento (así nacieron los cuatro tantos), y con Ramos de titular y Ozil jugando en la segunda parte. Fue un Madrid de dos caras. Pero esa cara buena augura un Clásico apasionante dentro de cuatro días.

Empezó el partido como hubiera esperado cualquiera: con un Ajax animado por el entusiasmo de debutar en Champions en su estadio, y lanzado por la dinámica en la Eredivisie, donde tiene poca discusión. Sin embargo, como era también de esperar, el Real Madrid tardó poco en imponer su fortaleza como equipo español que es y favorito al cetro europeo. Superior en todas las líneas, con una presión y anticipación muy efectiva en defensa, con Benzema con mucha movilidad en todo el frente de ataque y, lo más sorprendente de todo, con un Kaká de enganche con una chispa que hacía mucho tiempo que no se le veía, tardaron poco en llegar las ocasiones del lado merengue.

Así, al cuarto de hora bien pudo haber cerrado el Real Madrid el partido si no llega a ser por el poco ortodoxo Vermeer. Pues le paró a Ronaldo un disparo casi a bocajarro, y luego despejó una doble ocasión de Kaká y Benzema. Y veinte minutos después, el portero local volvió a aparecer para salvar a su equipo de otro empujón de los blancos, hoy de verde. Vermeer le paró un cabezazo a un Ronaldo que estaba a un metro de la línea de gol, y que minutos después mandó una volea lamiendo el poste. Y luego el meta holandés le paró otro tirazo a Marcelo desde dentro del área. Seis ocasiones sólo en la primera parte que ponían de manifiesto la superioridad merengue, y que se vería materializada en el marcador justo antes del paso por vestuarios.

Y es que a la cuarta, Cristiano por fin vio puerta, en el que era entonces su sexto gol en los cuatro partidos de los últimos quince días, y la mejor carta de presentación de cara al Clásico del domingo en el Camp Nou. Callejón recuperó la posesión, cedió el cuero a Benzema, que se marchó de su marcador con un recorte hacia la línea de fondo y su centro atrás lo pesca Ronaldo, embocando a gol.

Un 0-1 que duró poco en el electrónico porque, nada más regresar del descanso, Benzema marcó el segundo tanto. Un bellísimo gol, de los mejores de su carrera, e incluso de los mejores de la Champions. ¡Y ya es decir! Como ya sucediera el año pasado, el Ajax sufrió uno de esos contraataques perfectos de los pupilos de Mourinho, que marcaron al saque de una falta lateral a favor de los franjirrojos a diez metros de la línea de área merengue. El balón pasó por Benzema, Marcelo, Callejón y Kaká, que centró desde la banda derecha para que el mismo Benzema, que había iniciado la jugada, la terminara con una preciosa chilena en el segundo palo. Un escorzo plásticamente admirable e inmejorable en términos de efectividad para firmar el gol soñado por todos los futboleros, profesionales o no.

El partido parecía cerrado entonces, aun con 40 minutos por delante, pero el Real Madrid se empeñó en darle vida al Ajax. Le cuesta completar los partidos este curso, y aunque la dinámica era muy positiva, el Real Madrid pecó de errores pretéritos. Y es que al minuto 55, el central Moisander aprovechó el despiste defensivo de Michael Essien al saque de un córner para marcar el 1-2 que, por momentos, elevó la moral y las agallas del cuadro holandés. El séptimo gol a balón parado de los doce encajados en el presente curso. Un balance bochornoso para un equipo que quiere ser un gigante en el continente. Y quién sabe si por todo ello, a los blancos le temblaron las rodillas.

Y suerte tuvo el cuadro merengue de que ni Voerrigter ni Hoeser estuvieran acertados de cara a puerta. Sobre todo el segundo. Y es que mediada la segunda parte, solo desde el segundo palo, Hoeser disparó fuera un centro lateral que se paseó frente a la portería de Casillas sin que ni el portero ni De Jong la tocaran. De haber embocado a puerta, el drama en la Casa Blanca habría sido superlativo. Sin embargo, el que marcó no fue el Ajax, sino Cristiano Ronaldo, que acudió al rescate de los verdes sentenciando con un fuerte disparo pegado al palo a diez minutos del final, culminando un contraataque llevado por Benzema.

El partido ya sí se terminó entonces, con Mesut Ozil en el campo por cierto, pero por si acaso, Cristiano Ronaldo todavía marcó el cuarto gol de una vaselina preciosa, cerrando otro contraataque más. Los cuatro goles llegaron a la contra, los cuatro goles fueron bellísimos, y el ‘7’ blanco cierra así dos semanas brillantes, con ocho goles en quince días salvando a un Madrid que en Amsterdam mostró sus dos caras opuestas. Si muestra la versión arrolladora, la del vértigo, la de los esfuerzos solidarios, el Madrid podrá hacer algo ante el Barcelona. Si se deja llevar por los miedos como hizo durante una fase del partido en Holanda, seguro sufrirá. Lo ha hecho casi sin quererlo ante el Ajax, y los holandeses no son ni una sombra de lo que le espera en el Camp Nou en el Clásico del domingo.

Artículos relacionados