El día que Colombia - Paraguay se calentó de más

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Chilavert y Asprilla armaron la pelea, pero al final el más molesto fue el 10, que estuvo a punto de irse a los golpes con el arquero Tricolor.

Hace ya más de 20 años, Colombia y Paraguay se veían las caras por las Eliminatorias para el Mundial de Francia 98 en Asunción. Ese día, protagonizaron uno de los hechos más bochornosos del fútbol sudamericano.

El resultado 2-1 a favor de los locales fue lo menos sobresaliente del encuentro porque, la pelea que se generó entre los jugadores, cuerpo técnico y policía, opacó la victoria Guaraní.

Tanto albirrojos como cafeteros, fueron con todo su arsenal a dicho encuentro. Ya de los titularse de aquella ocasión, ninguno está activo -Mondragón fue el último en retirarse de los que participaron en esa batalla en el campo del Defensores del Chaco-, pero el recuerdo sigue vigente.

‘El Tino’ Asprilla entró fuerte contra un defensor guaraní ante la mirada iracunda del capitán paraguayo, quien reaccionó y empujó de atrás y sin pelota al delantero de Colombia. Asprilla, con el temperamento que lo caracterizaba, sacó un derechazo a la cara de Chilavert, que sin dudarlo se tiró al piso para llamar la atención de los jueces.

El resultado de ese cruce pasará a la historia negra del fútbol como una de las agresiones sin pelota más recordadas. Tras la justa  expulsión de Asprilla, el árbitro decidió echar también a Chilavert, que después de varios minutos de protestarle al juez, se marchó sin decir nada.

Al momento de salir del terreno de juego, se dirigió al banco colombiano y buscó a Asprilla, se acercó como para decirle algo, y soltó una piña en la cara del delantero. Suplentes y cuerpo técnico reaccionaron, incluso Víctor Hugo Aristizabal mandó una patada voladora con dirección al arquero paraguayo.

Después de ese bochornoso acto, la policía entró a separar, pero era demasiado tarde: los jugadores que estaban en el campo de juego, empezando por Valderrama, estaban totalmente fuera de sí. Hasta llegar al punto en el que el Pibe encaró a Faryd Mondragón porque este no lo dejaba pelearse con los paraguayos.

 

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