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El organismo presidido por Blatter aplicó de lleno su habilidad para darle lugar al escándalo en los momentos menos oportunos. Hoy, alrededor de las entradas para el Mundial 2014.

Si hay que encontrar un rasgo común entre los miembros de la FIFA, sin dudas que el más representativo es ese talento especial para -con intención o no- confundir, generar polémica y darle lugar a escándalos que no benefecian en nada al organismo que rige el fútbol a nivel mundial.

Hace poco más de un mes, el presidente Joseph Blatter dio un claro ejemplo de ese accionar tan particular, cuando se le ocurrió soltar algunos calificativos bastante polémicos respecto a Cristiano Ronaldo, en medio de una charla con alumnos de Oxford. “Es como un comandante en el campo de juego, además sabemos que gasta más que Messi en la peluquería", se refirió a CR7. ¿Resultado? Aunque el suizo se disculpó y hasta le sumó un plus de alagos más adelante, el luso, uno de los mejores futbolistas del mundo en la última época, se ausentaría de la gala del Balón de Oro en enero próximo.

Ahora, el que sigue la tendencia -pero sube la vara- es Thierry Weil, director de marketing de la FIFA, quien intentó aclarar ciertas cuestiones en relación a la asignación de entradas para el Mundial 2014, refiriéndose especialmente a la escasa cantidad de tickets que recibieron los argentinos. ¿Lo consiguió? No, sólo enturbeció más el panorama.

"Tuvimos a Argentina en el segundo lugar entre los países que más pedidos de entradas hicieron. Y tuvieron una diferencia inmensa", comenzó Weil, pero rápidamente dio un ejemplo muy poco acertado que sólo grafica el caso argentino y no el de todos los países, como debería ser: "Yo compararía la relación entre los pedidos y las entradas otorgadas con una situación en la que 200 personas quiere comprar un auto y solamente una lo consigue".

Los números dicen que, al margen de Brasil y detrás de Estados Unidos, los argentinos
superaron las 260 mil solicitudes, y sólo le fueron asignados 4.493 tickets. Es decir, un 1,7% de beneficiados sobre aplicantes, resultando apenas el país 11º con más entradas. A diferencia de otras naciones, como Estados Unidos (370 mil pedidos, 66 mil entradas -17,82%-) o Canadá (50 mil pedidos, 13 mil entradas -27,03%-), el porcentaje albiceleste es cuanto menos sospechoso.

En la relación cantidad de solicitudes / entradas adjudicadas, los porcentajes de éxito más altos fueron para los canadienses -que no tendrán a su Selección en el Mundial, pero de turismo deben saber bastante-, Inglaterra, Colombia, Australia, EEUU y Brasil. "En un sorteo, la cantidad de billetes destinados a cada nación es aleatoria. Por último, ya que es una lotería electrónica, es importante señalar que la suerte también cuenta", explicó la FIFA en un comunicado emitido tras el anuncio de las entradas. ¿Qué país tuvo menos suerte justamente para esta 'lotería'? Si, Argentina y su 1,7%.

Para peor, Weil intentó justificar ese bajo porcentaje con un argumento que contradice la asignación basada en el azar y que deja expuesto el funcionamiento del 'sorteo' de entradas de la FIFA: "Lo que pasó fue que la mayoría de los argentinos pidió entradas para los mismos partidos. Por eso se les dieron tan pocas". ¿Acaso esperaban que los hinchas argentinos quieran más tickets para los encuentros de Costa de Marfil, Ecuador o Japón que para los de su su propia Selección?

Evidentemente, en la Federación Internacional del Fútbol Asociación los intereses son profundamente diferentes a los del público en general que, desde Argentina o cualquiera otro rincón del planeta, pretende aterrizar en Brasil para disfrutar del Mundial 2014. Pero ese no será un problema porque para entrar a los estadios, las filas, los asientos y las entradas estarán gestionadas por ese talento especial que tiene la FIFA.

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