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Mexes purgará cuatro fechas de sanción por haber golpeado a Giorgio Chiellini.

Mexes reavivó la polémica

Mexes purgará cuatro fechas de sanción por haber golpeado a Giorgio Chiellini.

Getty Images

El francés fue suspendido de oficio por cuatro fechas, por un golpe que le dio a Giorgio Chiellini en el partido entre Juventus y Milan. ¿Corresponde la sanción?

La discusión sobre el uso de la tecnología en el fútbol ya está instalada y la competencia de los árbitros para determinar, con natural subjetividad, la resolución de jugadas cuyos fallos son de carácter objetivo, se encuentra cada vez más cuestionada. Sin embargo, cuando se trata de infracciones, el criterio de la autoridad del partido resulta fundamental. ¿Pero qué pasa si el juez y sus asistentes no ven una falta que amerita expulsión?. La respuesta, en ese sentido, no está clara.

Philippe Mexes, jugador de Milan, fue expulsado el sábado pasado en el duelo ante Juventus, que su equipo perdió 3-2. Por la doble amonestación, le correspondía una sanción de una jornada, aunque terminó recibiendo cuatro. ¿El motivo? la transmisión televisiva registró un golpe sin pelota del zaguero sobre su rival Chiellini y, a partir de ello, se optó por incrementar el castigo.

En principio, parece justo que un futbolista sea suspendido por llevar a cabo una conducta antideportiva, algo que el reglamento contempla y que puede escapar al campo visual de un árbitro. Lo que no está explicitado por la FIFA es en qué casos cabe aplicar este tipo de penas, ya que no todos los encuentros cuentan con televisación ni con la repercusión mediática que tiene el choque entre dos grandes de la Serie A.

En Inglaterra, por ejemplo, el tribunal no puede "desautorizar" al juez de un cotejo aumentando una sanción ya dictada, pero sí tiene la potestad de intervenir a posteriori en caso de que se haya omitido alguna acción que amerite inhabilitación disciplinaria. Casos como la mordida de Luis Suárez a Branislav Ivanovic dejan de manifiesto esta manera de proceder, que ahora se hace extensiva a Italia.


Gabriela Alonso (Uruguay): "Acá por video no se sanciona, como mucho se corrobora algún fallo del árbitro".
Eric Gomez (México):"Se daba mucho más en torneos pasados, ha caído en desuso, pero llegó a pasar bastante. En 2005, Kléber, delantero de América, pateó en los genitales a Federico Lussenhoff. Acudieron al video y se fue tres partidos".
Diego Baquero (Colombia): "Un caso fue el de Emerson Acuña, exjugador de Júnior, que simuló un penal y lo sancionaron por video. Se tiró sin que lo tocaran, cobraron la falta y después le dieron tres fechas".
Alfredo Morgan (Chile): "Después del partido de este año, la FIFA le abrió expediente de oficio a Gonzalo Jara por falta con conducta antideportiva contra Luis Suárez".
Víctor Zaferson Mendoza (Perú): "Hace dos semanas, Frank Rojas, de Pacífico FC, le cometió una falta a Joazhiño Arróe, de Cristal, que sufrió la rotura del tobillo (seis meses sin jugar). Rojas no fue expulsado y sigue jugando".



En Sudamérica, en cambio, la aplicación de suspensiones de este tipo es mucho menos frecuente. El antecedente más cercano en la Primera División del fútbol argentino, por caso, es la reversión de un fallo en 2011, en el partido entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Tigre. En aquel compromiso, el árbitro Germán Delfino consideró que Martín Galmarini había acomodado la pelota con la mano antes de convertir, lo que significó la anulación del gol y derivó en que el mediocampista recibiera la segunda amarilla y debiera abandonar el campo de juego.

La repetición dejó en evidencia que no hubo mano y por ende el gol debió haber sido convalidado, pero además demostró que la expulsión no tuvo razón de ser. En consecuencia, la determinación fue no aplicarle castigo alguno a Galmarini, y la explicación de Francisco Lamolina, por entonces vicepresidente del Colegio de Árbitros, fue concisa al respecto: "Lo que no se puede hacer es cambiar el resultado de un partido, pero se podrá usar el recurso del video ante agresiones que el juez no vio, por ejemplo".

Lo cierto es que no hay un criterio único para las sanciones posteriores a la finalización de un cotejo y esa laguna en el reglamento propicia una serie de reclamos y apelaciones, con intervenciones de algunos tribunales y omisiones por parte de otros, lo que termina resultando quizás incluso más parcial que la propia decisión "en caliente" de un referí. Esta vez, le tocó pagar a Mexes.

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