thumbnail Hola,

Pablo Armero es quizá el jugador con mayor carisma de la Selección Colombia. Su fútbol conlleva una alegría contagiante, da gusto verle jugar y ante Bolivia puso a bailar a todos.

Un jugador como Pablo Armero es fundamental no solo para intereses tácticos: es una alegría que hay que tener en el vestuario, es un jugador que debe estar al lado de los demás. Con José Pékerman, es el segundo jugador con más minutos luego de David Ospina y bien merecido se lo tiene, pues ante Bolivia no le disgustó la suplencia y llegó para aportar con dos goles más en la goleada.

Parecía que la pareja Zúñiga-Armero era increblantable, pero Pékerman decidió mandar al ex Atlético Nacional a la izquierda, a Cuadrado por derecha y a Armero a rematar el partido. Una vez más, todo salió perfecto.

Con 802 minutos de juego, Pablo Armero ha sido fundamental para que el proceso de Pékerman sea un éxito hasta el momento. Es un jugador que se apropia de toda una banda para ser una daga constante para el rival y ante Bolivia quedó más que claro.

"Bailé porque el grupo me lo pidió". La alegría de Armero en el gol fue más que evidente. Una alegría compartida, por supuesto, por la mayoría de colombianos que aprecian el carisma de un Armero que es clave en esta Selección que nos tiene ad portas de un nuevo Mundial de fútbol.

Artículos relacionados