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Real Madrid: Un pacto con la Historia

Real Madrid: Un pacto con la Historia

Getty Images

A 13 puntos del liderato, el equipo blanco debe terminar la Liga lo más dignamente posible, peleando sin descanso por los otros dos títulos. Florentino acierta pidiendo no rendirse

El Real Madrid se despidió de la Liga este pasado domingo tras empatar contra el Espanyol y ver cómo el Barcelona goleaba al Atlético. El calendario decía que debía ser una jornada plácida para los blancos, donde poder recortar puntos al primero, al segundo o a los dos. Y sin embargo fue el día que terminó hincando la rodilla definitivamente, marchándose a los trece puntos de distancia con el liderato. Hasta el propio Mourinho lo dijo: “La Liga está prácticamente imposible”, una expresión parecida a la que fue el detonante para que Bernd Schuster pasara del banquillo del Santiago Bernabéu a los campos de golf.

No hay tampoco nada muy gravoso en reconocer algo que es a todas luces así. Sin embargo, Florentino quiso utilizar su turno de réplica, más que para contestar a su técnico, para matizar la idea que se había proyectado. “Uno no debe rendirse nunca” espetó el máximo mandatario, tratando de instalar el mensaje en el imaginario de su plantilla. Se puede perder la Liga, pero entonces ahora el objetivo debe ser evitar hacer el ridículo, no te puedes dejar llevar, porque de seguir así se acabaría a 30 puntos del Barcelona, y el tropiezo puede ser tolerable, la dejación de intención para levantarse no lo es.

No por Florentino Pérez, sino por la legión de seguidores madridistas, por la historia del club campeón por antonomasia. “La Liga está prácticamente imposible, pero no nos rendiremos nunca” es el mensaje coral a trasladar.

Y de igual manera, huelga decir que la Copa del Rey y la Champions League cobran ahora una relevancia capital en el devenir de la presente temporada. Mourinho y los propios jugadores se han hartado a repetir que no hay otro objetivo que el próximo partido, sea de la competición que sea y contra el rival que sea. Los dos años anteriores le había salido fenomenal, y debe seguir siendo así. Sin necesidad de pactos ni rúbricas ni campañas mediáticas. Un Real Madrid configurado para pelear por todo no puede bajar los brazos después de sólo cuatro meses de competición. No es propio de su idiosincrasia, pero es que además, no hay duda alguna de que ganando la Champions y evitando un ridículo mayor en Liga, la temporada sería más que satisfactoria a nivel deportivo. Más aún si se cuenta también la Copa.

“Una de las causas más comunes del fracaso es el hábito de abandonar cuando uno se ve presa de una frustración temporal” decía Carles Puyol a través de las redes sociales hace apenas un par de meses, inmerso de pleno en el proceso de rehabilitación tras una de sus lesiones. Y el Real Madrid debe cambiar ese hábito tan malo de abandonarse para transformar esta frustración en un obstáculo meramente coyuntural en su camino hacia los dos títulos que restan. No queda otra si no se quiere caer en el fracaso. Es un pacto, pero con la historia del Real Madrid.

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