thumbnail Hola,
Gago y Riquelme no pudieron comunicarse fácilmente pero cuando lo hicieron marcaron diferencia.

La inteligencia puede más

Gago y Riquelme no pudieron comunicarse fácilmente pero cuando lo hicieron marcaron diferencia.

Gago y Riquelme jugaron juntos por primera vez en el torneo

La estrategia de Quilmes fue neutralizar el tándem Gago-Riquelme. Sin embargo, los habilidosos siempre se las ingenian para poder encontrarse, aunque sea en cuentagotas.

  Luciano Román Garzo
  Redactor
  Goal.com Argentina
Seguilo en

Como una clásica telenovela en la que un elenco entero impide la relación amorosa entre el galán rebelde y la hija de un renombrado terrateniente del lugar, Quilmes salió matar la conexión entre Fernando Gago y Juan Román Riquelme. No es necesario ser un experto en materia estratégica para entender que la premisa de Nelson Vivas al pensar el planteo de su equipo debía ser anular el motor generador de fútbol de Boca y, en buena medida, lo consiguió.

El tema es que los inteligentes siempre se las arreglan para tender una trampa, por momentos fingen estar frustrados ante el entramado planteo que les impide desarrollar su juego con plenitud, pero cuando hay un resquicio, ahí aparecen, para hacer lo que mejor saben. Durante el primer tiempo nunca se había dado la combinación de Riquelme de frente al arco más la pelota en sus pies, hasta que el 10 recibió de Sánchez Miño, intermediario constante entre él y Gago, y metió ese pase punzante que le faltaba a Boca para hacer la diferencia en el score.

Lo ideal para Bianchi sería que el camino entre Gago y Riquelme fuera del tamaño de una autopista, pero la realidad indica que en La Bombonera las vías de comunicación entre ambos fueron tan estrechas como algunas de las calles aledañas al estadio en el corazón de La Boca. Sin embargo, la precisión quirúrgica que tienen en su pie derecho posibilitó que aunque hubiese dos o más hombres rodeándolos, lograran conectarse en algunos sectores de la cancha. Así como la colectora puede ser una variante de la General Paz en hora pico, Sánchez Miño por la izquierda y Méndez, con sus escaladas por la derecha, fueron opciones interesantes para aprovechar en ataque; de hecho, fue Sánchez Miño el que le apuntó a la cabeza a Gigliotti en el gol que liquidó el pleito.

Un dato relevante a tener en cuenta es que ninguno de los dos está en óptimas condiciones físicas. Riquelme reapareció luego de un mes sin jugar, y Gago estuvo en cuatro de las nueve fechas, siendo este encuentro su tercer partido consecutivo. Si bien los cerebrales tienen capacidad de suplir con técnica las desventajas físicas, cuando se les plantea un sistema defensivo contruido a partir del objetivo de impedir que se comuniquen, deben desplazarse más para poder usufructuar dicha sociedad.

Su neutralización será un tema de estudio para Ramón Díaz y el resto de los entrenadores que deban enfrentar a Boca. Ya todos saben que ahí es donde hay que apuntar para vulnerar al equipo de Bianchi, pero lo que deberán tener en cuenta es que la astucia de los habilidosos (siempre) se impone por sobre los esquemas preventivos.

Relacionados