thumbnail Hola,
José Sand grita su gol contra Racing. La Academia no levanta.

Capítulo III: Defensas bajas

José Sand grita su gol contra Racing. La Academia no levanta.

José Sand Sergio Araujo Tigre Racing

Racing está débil en el fondo, River sigue sin tener peso en ataque, Boca salió del letargo y el Argentinos de Caruso le dio una paliza a San Lorenzo.

La tercera fecha se jugó y el tránsfer de Teo todavía no llegó. Qué paradoja, un paro bancario complicó a River que no pudo enviar el dinero a Cruz Azul, mientras que desde el banco, Bianchi descifró el enigma para que Boca pudiera imponer su juego ante Atlético de Rafaela en La Bombonera.

Hasta ahora, pasadas tres jornadas del Torneo Inicial, el certamen tuvo varios partidos entretenidos y equipos que, por momentos, demostraron buen nivel. Obviamente que también están aquellos que juegan cada vez peor, como Racing, que en 270 minutos convirtió sólo dos goles y le metieron siete. El equipo de Zubeldía volvió a decepcionar defensivamente y también sufrió la falta de contundencia en ataque.

Tigre se aprovechó de esto y lo derrotó con mucha facilidad y hasta gozó de un José Sand renovado y más liviano, quién sabe si por los kilos o por el peso de la camiseta, que logró desahogarse luego de casi un año sin convertir. Por si hay algún desprevenido, los últimos gritos del correntino habían sido en el clásico de Avellaneda y con la camiseta de Racing. Zubeldía había dicho luego de eso que Sand era el Dios del equipo y que le haría ganar mucha plata a sus compañeros, pero lo cierto es que luego terminaron echándolo y el club terminó perdiendo una importante suma de dinero.

En La Bombonera, Boca tenía un compromiso ideal para arrancar de una vez por todas. Atlético de Rafaela no suele atacar con frecuencia cuando juega fuera de su estadio y esto fue un gran alivio para la última línea del Xeneize, que no sufrió demasiado, pero en una de las pocas jugadas en las que pudo reivindicarse falló y por eso el joven Lucas Albertengo podrá contarle a sus hijos que un día metió un gol en ese mítico estadio.

Por suerte para Bianchi y compañía, el Burrito Martínez se inspiró, Román, engripado y todo, pensó, Blandi la rebotó, nuevamente Martinez participó e Insúa la clavó. Golazo y festejo merecido para un equipo que no brilló pero al menos propuso algo a diferencia de un rival demasiado especulador.

Entre dimes y diretes, la semana previa al choque entre San Lorenzo y Argentinos se fue calentando. Claro, con Ricardo Caruso Lombardi en el medio, la palabra “polémica” es moneda corriente y más aún teniendo en cuenta que su salida del Ciclón –como la de otros clubes también- no fue en buenos términos. Pero esta vez, el entrenador que saca agua de las piedras no se quedó sólo en palabras: su equipo goleó en el Nuevo Gasómetro y ni bien terminó el encuentro demostró que es mandado a hacer para el fútbol argentino. Cuando todos esperaban otra declaración explosiva, simplemente soltó: “Todo lo que tenía que decir lo dije en la semana”. El que todavía no entendió su estrategia, que cambie de canal.

Resulta difícil permanecer despierto un domingo hasta tarde después de tantas horas viendo correr la pelota, y si encima el último partido del día es aburrido como el que protagonizaron Godoy Cruz y River, la situación se torna insostenible. Es cierto que el Millonario padece una anemia ofensiva que va en aumento, pero tampoco genera tanto como para justificar sus falencias con la falta de un nueve.

De a poco, el invierno se va y con él las restricciones en la venta de entradas. La próxima fecha tendrá estadios más concurridos, pero eso sí, a no confiarse porque un resfriado con las defensas bajas puede dejarlos afuera del campeonato. Hasta la próxima.

Artículos relacionados