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Ledesma cumplió en una posición que no le es habitual

Un cinco de marca o un cinco de juego

Ledesma cumplió en una posición que no le es habitual

Pablo Ledesma / Fotobaires

Ante Rafaela, Boca cambió su cara cuando Ledesma se ubicó como 5 y Erbes ingresó por Ribair. Bianchi deberá repensar el mediocampo, al menos hasta que esté Gago.

Fue como el día y la noche. Así de grande fue la diferencia entre el Boca con Ribair Rodríguez como 5 y el Boca con Pablo Ledesma como volante central, con Cristian Erbes a su derecha. Ante un equipo que nunca atacó, la presencia del uruguayo no tenía razón de ser. Carlos Bianchi, rápido de reflejos, se dio cuenta e intentó darle más juego a una posición que, por las circunstancias del partido, no necesitaba de la marca.

Casi instantáneo fue el cambio en el juego de Boca. Durante el tiempo que estuvo Ribair en cancha, los ataques del Xeneize comenzaban desde los pies del Cata Díaz y generalmente terminaban con un bochazo para Nicolás Blandi o Juan Manuel Martínez. El uruguayo, un cinco de mucha marca y presencia pero de poco juego, no se mostraba como variante en la salida de Boca, que intentaba ser prolija y por abajo. Pero la idea chocaba con las limitaciones de un mediocampo que, salvo en Sánchez Miño, carecía de primer pase.

Hasta Riquelme tenía que bajar al círculo central para buscar la pelota, ya que Ribair se limitaba a ocupar su posición y frenar los ataques de Atlético de Rafaela, función que cumplió correctamente. A la falta de juego de Rodríguez se sumaba el mal momento que está atravesando Ledesma, con poco aire para el ida y vuelta y una falta de precisión alarmante.

Antes de que se cumplieran 15 minutos de la segunda parte, Bianchi decidió hacer ingresar a Erbes en lugar de Ribair. Curiosamente, el juvenil volante se ubicó por la derecha y el que se corrió al centro fue Ledesma. Allí, el cordobés se mostró siempre como alternativa para salir jugando y los ataques de Boca comenzaban en sus pies. El juego del Xeneize comenzó a ser más fluido y los avances más profundos.

Boca terminó ganando un partido que se le presentaba complicado no por pericia de su rival, sino por falta de ideas propias. El cambio de nombres y posiciones deberá hacer repensar a Bianchi la manera en la que viene planteando los partidos. Si se vuelve a decidir por Ribair, Boca seguirá sufriendo la falta de juego. Si en su lugar, en cambio, juegan Ledesma o Erbes, perdería algo de quite pero ganaría en creación.

Un cinco de marca o un cinco de juego. Esa es la decisión que deberá tomar el Virrey. Al menos hasta que Fernando Gago se encuentre en condiciones de jugar.

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