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El mortero de Newell's

El mortero de Newell's

La chilena de Ignacio Scocco, que se transformará en el segundo gol de Newell's / FotoBaires

Ignacio Scocco se consagró como uno de los goleadores del torneo. Convirtió 13 en 17 fechas, su equipo logró el subcampeonato y el acceso a la Copa Libertadores.

El escolta del Torneo Inicial tuvo a un jugador que se destacó. Que retornó al club, según sus palabras, para ayudar a sacarlo de la zona caliente de los promedios. Ignacio Scocco no sólo colaboró para eso, sus trece goles en Newell’s Old Boys aportaron para posicionar al equipo de Gerardo Martino como el subcampeón de Vélez y uno de los representantes argentinos en la Copa Libertadores 2013.

El delantero se convirtió en el mortero de Newell’s. Nacido en un pueblo del sur de Santa Fe llamado Hughes, debutó en el club leproso en el año 2004 cuando Américo Rubén Gallego dirigía al equipo que luego obtendría el Torneo Apertura.

Un sablazo, una escopeta, un botín endiablado o un mortero que disparaba proyectiles precisos y explosivos tenía como arma letal Ignacio Scocco. Un mortero, una fuerza aplicada, cualidad que llevó incluso a denominar el mortero de Rufino, a otro provinciano, Bernabé Ferreyra, goleador de Tigre y River.

Los remates desde afuera del área fueron los recursos que más utilizó el goleador para derribar redes rivales. Sin olvidar un cabezazo y una chilena en el área chica ante Arsenal. Uno de los mejores goles de su cuenta personal y en el top ten del torneo inicial.

Volvió a jugar para Newell’s este campeonato –tras su paso por el Al Ain, de Emiratos Árabes Unidos-. Debutó en la tercera fecha ante San Martín de San Juan (2-0), entrando a los 23’ del segundo tiempo y a los 26’, convirtió. Se presentó con un zapatazo de fuera del área al ángulo derecho de Ardente. En la quinta volvió a convertir, también ingresando desde el banco de suplentes, dándole la victoria en el tercer minuto adicional ante Estudiantes.

Nacho Scocco aprovechaba los pocos minutos que sumaba en cancha, hasta Martino le dio la titularidad ante River, en la tercera fecha, y el santafesino no lo defraudó. Convirtió dos  goles en tres minutos, a los 24’ y 27’ del segundo tiempo en la igualdad 3-3 en el Monumental. El doblete llegó a través de un penal fuerte al medio del arco y volea de sobrepique para que Barovero no pueda hacer nada.

También le convirtió a San Lorenzo (en la séptima fecha), dos a Colón (en la octava), otros dos a Arsenal (en la décimo segunda), uno a Godoy Cruz (en la fecha 13), puso el empate ante Unión (2-2, en la fecha 17), siguió de racha ante Rafaela en la siguiente y se despidió con un nuevo doblete en la última fecha del Torneo Inicial, en el triunfo 3-1 ante Argentinos Juniors (incluso malogró un penal).   

En 17 partidos, Scocco gritó 13 goles. Un promedio de 0.76 por partido. Una cifra necesaria para las urgencias de Newell’s, que acumuló 23 goles. Entre el resto de los jugadores se repartieron diez anotaciones; y el arquero Guzmán padeció sólo once en su contra.

Al principio de la temporada, los leprosos se ilusionaban con los retornos del defensor Gabriel Heinze y del volante Maxi Rodríguez. El arribo del delantero completó el tridente que fue la columna vertebral del equipo. Fue el refuerzo más fructífero, la mejor incorporación. Scocco fue el mortero de Newell’s.

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