thumbnail Hola,

Desde su regreso al fútbol argentino, el Tata Martino mostró un discurso compatible con la filosofía del Barcelona, y luego lo llevó a la práctica en su revolucionario Newell's.

Para Gerardo Martino, del dicho al hecho no hubo mucho trecho. La demora radicó, básicamente, en convencer a sus futbolistas de que su método era el camino más seguro hacia el éxito. El Tata lo tenía perfectamente claro e internalizado al arriba a Newell's en un momento en el que el promedio apretaba, cuando el equipo rosarino convivía con la misma alarma decimal que Independiente.

Pero fue en ese momento de angustia cuando Martino redobló la apuesta. Por eso, su triunfo es doble, o triple. Luchó por no descender aferrado a sus convicciones. Decidió, después del primer semestre, cambiar a Guzmán por Peratta porque le garantizaba mejor salida con los pies desde el arco. Le dedicó entrenamientos enteros a los movimientos de laterales, centrales y volantes centrales para mostrarse receptivos en los saques de fondo. Distribuyó a los volantes y delanteros en triángulos, para que siempre, cada uno, tuviera al menos una opción de pase a un compañero. Los motivó a moverse, a salir, a entrar.

Y, apoyado en la jerarquía individual de los históricos, en un Bernardi que ya estaba, y en los Heinze, Maxi Rodríguez y Scocco que regresaron al barco, moldeó a un Newell's distinto, que alzó una bandera revolucionaria en un fútbol argentino apático, triste, con mayoría de partidos inmirables.

En estos 18 meses desde su regreso al fútbol argentino, Martino fue dejando conceptos en cada entrevista que concedió. Pequeños secretos compartidos con quien quisiera oirlos. Son frases compatibles con la filosofía del Barcelona. No es casual. Aquí, Goal muestra lo que podría considerarse el decálogo del Tata:

“Hay que saber jugar en todos los lugares y hay que tener jugadores para saber hacerlo”.

“Hay que incentivar a que los arqueros salgan jugando con los pies”.

“La capacidad de mantener la pelota en espacios reducidos está directamente vinculada con el nivel de los jugadores”.

 “Soy contra del que tiene y no ataca. Al que no tiene no me animo a juzgarlo. Lo que nunca haría es esperar”.

“Si hacemos un gol no hay plan B, hay plan A2 y es seguir presionando”.

 “El nueve presiona a los dos centrales y los wines a los laterales, siempre liberando al lateral del lado opuesto por donde el rival va a salir”.

“Siempre hago marca hombre a hombre en las pelotas paradas”.

 “Los defensores tienen que achicar bien a espaldas de los volantes y tienen que estar capacitados y entrenados para jugar un hombre a hombre”.

  “Crear la situación de que un volante llegue a la medialuna con posibilidad de rematar o habilitar vale oro”.

“Lo que más me interesa es que el equipo no pierda las formas”.
 

Artículos relacionados