thumbnail Hola,

El mejor delantero del mundo es un tipo sencillo y humilde, su fama la sabe manejar bien y es ejemplo a seguir entre los más grandes. Falcao un delantero con corazón de obrero.

Como si se tratase de una enfermedad, el nombre de Falcao invadió todos los rincones del planeta. Sus goles, su carisma y los logros que ha alcanzado con sus equipos, fueron los detonantes de que el mundo se rindiera a sus pies.

Sin embargo, 'El Tigre' es un tipo inteligente. A pesar de su fama, de sus capacidades y de lo lejos que ha llegado no se cree más que nadie, su humildad va de la mano con su talento.

Un jugador sabe cuando está haciendo las cosas bien y cuando no. Se ve en sus resultados, en su garra, en los rumores de otros equipos que se lo quieren llevar y en el caso específico de Falcao, en sus goles.

Sin embargo, hay quienes ese buen momento les representa una fama que en ocasiones se vuelve incontrolable. Colombia y el mundo han sido testigos de grandes futbolistas que han borrado con su descontrol, lo que han hecho con sus pies pegándole a la pelota.

Faustino Asprilla y Diego Armando Maradona, son apenas dos ejemplos de cómo la fama superó a los jugadores. Uno con su indisciplina dentro de los equipos donde militó, también por fuera de las canchas. El otro con problemas de drogadicción que incluso lo sacaron por la puerta de atrás de un Mundial. La fama e idolatría les cobró caro su talento con los pies.

Falcao es diferente, siempre lo fue. Desde que era un niño soñaba con vivir estos grandes momentos que vive ahora en Europa y su humildad y sobriedad con que encara su presente, son de aplaudir.

 ‘El Tigre’ es un tipo sencillo, humilde, que te mira a los ojos cuando te habla sin creerse más que nadie. Sus goles con izquierda, con derecha, de cabeza, ante los grandes equipos del planeta, no le bastan para creerse el mejor delantero del mundo, no lo necesita.

Su objetivo es claro: seguir haciendo las cosas bien en su carrera y ayudar con su talento al fútbol colombiano, siempre lo quiso y así se está dando, y seguramente así será.

La humildad del Tigre, es un bonus track  a su talento, a sus goles, a su personalidad. Dicen, quienes lo conocen en su circulo más intimo, que es mejor ser humano que jugador, lo cual se ve reflejado en la cancha cuando sus compañeros hablan de él y saben que en Radamel encuentran un amigo, más que un compañero.

Ojalá esa enfermedad se propague por más de un futbolista, que a pesar de no haber ganado nada en la vida, se creen los dioses y señores del fútbol mundial. El ego futbolístico invade cada camerino, cada entrenamiento, cada rincón que huela a fama. Falcao lo sabe manejar bien y ojalá, quienes lo critican y lo ven como un delantero más, abran los ojos, se dejen contagiar de la sencillez del ‘tigre’ y vean en él la gran persona y el gran futbolista que es.

Artículos relacionados