Boca necesitó de los penales para vencer a River

En un partido chato y con escasas emociones, Boca y River empataron 0 a 0 en Mendoza. Y la fortuna desde los doce pasos una vez más estuvo del lado Xeneize, que se impuso 5 a 4.
Pasó el segundo Superclásico del verano y dejó muy pero muy poco de ambos equipos. La alegría terminó del lado de Boca, que viajó a Mendoza con un equipo alternativo, supo aguantar a un River con todos sus titulares y estuvo más preciso en los penales, donde se impuso por 5 a 4.

No se había cumplido el primer minuto que Funes Mori ya había tenido la primera chance clara para el Millonario, tras recibir un remate de Ponzio y sacar un remate cruzado que se fue cerca del palo de Ustari. Tan pobre fue el partido que los de Ramón Díaz no volvieron a tener una posibilidad tan concreta.

A partir de ahí, el Xeneize fue ganando terreno y se adelantó en la cancha, aunque prácticamente hasta la media hora sólo se vieron roces, entradas a destiempo y amarillas, al punto tal que el primer tiempo no tuvo más jugadas de gol precisas pero sí 30 faltas entre ambos, además de cinco amonestados.

El primer tiempo pasó sin pena ni gloria, con intentos de pelota parada y algunos remates lejanos de la Banda, pero sin originar peligro en el arco auriazul. En el complemento sí se vio a un River dominante, con posesión de pelota y ocupando territorio boquense, pero siempre padeciendo la falta de precisión en los metros finales.

Los de Carlos Bianchi parecían resignados y aguantando el empate, sobre todo teniendo en cuenta la presencia de varios juveniles en la cancha. Sin embargo, la más clara estuvo cuando Barovero manoteó una pelota que iba a la cabeza de Pol Fernández y en el rebote, Erbes conectó el cabezazo que Vangioni sacó sobre la línea.

Sobre el final volvió a estar cerca el Millonario a través del desnivel de Lanzini y las subidas de Vangioni, pero no pudieron torcer el 0 a 0 que decretó los penales.

Luego del gol de Erbes, Ustari atajó el remate de Vangioni. A partir de allí anotaron Viatri y Ponzio, apareciendo Barovero para detener el de Albín. Con la serie empatada, no fallaron Lanzini, Pol Fernández, Trezeguet, Blandi, Mora y Cellay, quedando en los pies de Rojas y las manos de Ustari la definición.

Boca no jugó bien ni mereció ganar en ningún momento. Pero River no pudo repetir en ningún momento lo hecho hace diez días en Mar del Plata y más allá de presentar a los mismos once, tampoco convenció con el rendimiento.