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El cuadro de Coapa ya sabe lo que es dar la vuelta a un 0-2 en contra. A pesar que solo lo ha conseguido en una ocasión, esa vez le valió para poder conseguir un campeonato.

Remontar una desventaja de dos goles no es imposible para las Águilas del América que sueñan con devolverle el favor a los Diablos Rojos del Toluca el próximo domingo en el Estadio Nemesio Díez.

A pesar que solamente una vez el equipo azulcrema ha regresado de una ventaja de 2-0 en contra dentro de torneos cortos, aquella ocasión le valió al América romper una sequía de más de 12 años sin conseguir.

Al igual que contra Toluca, Necaxa en el Verano 2000 hizo ver su suerte a la escuadra de las Águilas, sin embargo, en esa ocasión no se jugaban unas semifinales sino la gran final del torneo.

En el partido de ida celebrado en el Estadio Azteca, el equipo de Coapa cayó 2-0 gracias a los tantos de Víctor Ruíz y Luis Roberto Alves ‘Zague’.

El regreso se antoja prácticamente imposible. El cuadro americanista no tenía a varias de sus figuras que se encontraban concentrados con la selección que disputaría el Mundial de Corea-Japón 2002.

A pesar de todo, el equipo que en aquel entonces era dirigido por Manuel Lapuente, no perdió las esperanzas de llevar hasta el último suspiro el encuentro en busca de la corona.

Y así fue. El 26 de mayo de 2002 el Azteca y la nación amarilla vivió una de sus noches más gloriosas de los últimos años.

Las Águilas fueron un vendaval de fútbol que arrinconó desde el primer minuto al Necaxa en su área. Asustado y acechado, el entonces hermano menor del América buscaba por donde fuera sacar fuerza de su flaqueza.

A pesar de todo, los Rayos lograron irse al medio tiempo con la ventaja de dos goles. América parecía liquidado y muerto. Hasta que a los 58’ apareció Christian Patiño para mandar guardar el primer tanto de las Águilas gracias a un centro de quien sería en la noche la gran figura, Hugo Norberto Castillo.

Apenas cuatro minutos más tarde 105,000 gargantas brincaron de sus asientos, como cuando se guarda un grito durante 12 años. Fue Iván el ‘terrible’, Iván Zamorano quien pondría las tablas en el partido para los de Coapa, nuevamente gracias a un servicio del ‘Misionero’ Castillo.

Era el momento del partido, el instante de América. Con el empate se jugarían los tiempos extra y el bendito o maldito gol de oro.

Tendría que ser el hombre de la noche, Hugo Norberto Castillo quien con un cabezazo letal venció a Nicolás Navarro para hacer la hombrada y dar la vuelta al marcador, de paso, dándole el campeonato que tanto anhelaba América.

Esa fue la última gran remontada del equipo en liguilla. Sirvió para un título y no solo para alanzar una final.

Hoy el equipo del ‘Piojo’ prende sus veladoras para apelar al recuerdo de Christian Patiño, Iván Zamorano y Hugo Norberto Castillo. Esos estandartes que el América espera vuelvan a la vida para exorcizar al diablo en el mismísimo infierno.

 


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