thumbnail Hola,

Paulo Gazzaniga debutó el sábado en la Premier League con el Southampton. Goal.com propone un repaso a los antecedentes de arqueros argentinos en el fútbol inglés.

El fútbol inglés nunca fue el destino más popular para los jugadores argentinos que dejan estas tierras para continuar con sus carreras en el exterior.

La recta final de la década del '70 pareció abrir una nueva era. Llegaron a Inglaterra talentosos argentinos como el actual entrenador de la selección, Alejandro Sabella, quien reforzó al Sheffield United y luego tuvo un paso por el Leeds United.

Por esas horas también llegó la transferencia de Claudio Marangoni de San Lorenzo al Sunderland, antes de brillar en Independiente y en Boca y el arribo al Tottenham de los campeones del mundo de 1978, Osvaldo Ardiles y Ricardo Julio Ricky Villa, quienes marcaron una época dorada en los Spurs e incluso fueron nombrados al Salón de la Fama del club en 2008.

Sin embargo, y a pesar de que Ardiles vistió la camiseta número 1 en el mundial 1982, ninguno de esos cracks setentosos, podía lucirse bajo los tres palos. Por eso el debut en la Premier League del arquero argentino del Southampton, Paulo Gazzaniga, es una rareza.

Encontrar antecedentes de arqueros argentinos en el fútbol inglés, en la Era Premier League (desde 1992) o antes, no es algo sencillo. Fundamentalmente porque solamente en ocho partidos en la historia de la máxima categoría del fútbol inglés, uno de los hombres que calzaba guantes, tenía pasaporte argentino.

Fueron dos los antecesores de Gazzaniga y por diversas razones, ninguno de ellos pudo afianzarse en la Premier League.

El primero fue Martín Herrera, que había surgido de las inferiores de Boca Juniors, club al cual había llegado procedente de Estudiantes de Río Cuarto, Córdoba. Al no contar con muchas oportunidades de proteger la valla local en La Bombonera, Herrera se fue a Atlanta y más tarde recalaría en clubes como Toluca (México), Ferro y Alavés, en el cual alcanzó sus mejores momentos.

Herrera se convirtió en el segundo argentino en la historia en llevarse el Trofeo Zamora al mejor arquero de la Liga de España en 1999, un año después de que lo ganara su colega y compatriota Carlos Ángel Roa con el Mallorca.

Una temporada después, Herrera disputó la final de la Copa UEFA (antecedente de la actual UEFA Europa League) ante el Liverpool, en una de las finales más recordadas en la historia del fútbol europeo. Fue 5 a 4 en favor del equipo inglés, que se quedó con el trofeo con un gol en contra a tres minutos de la definición por penales.

En 2002, finalmente, llegó a la Premier League al incorporarse al Fulham. Pero su vida en Craven Cottage no iba a ser fácil. Tenía por delante a quien se convertiría en el arquero del Manchester United a partir de 2005, Edwin Van der Sar y también estaba Maik Taylor para competir con el cordobés ante los ojos del entrenador Chris Coleman.

Fueron dos partidos nada más para Herrera en la máxima categoría del fútbol inglés. Y a continuación, un préstamo a Estudiantes de La Plata, club en el cual se retiró tras ver desde el banco a Mariano Andújar como custodio Pincharrata en aquel recordado título del Torneo Apertura 2006.

El segundo arquero argentino en saltar al campo en un partido de la máxima categoría del fútbol inglés fue Julián Speroni, defendiendo los colores de otro equipo londinense, el Crystal Palace.

Este porteño nacido en 1979, se había ido muy joven de Platense para llegar al Dundee escocés, el club que hizo famoso por estas tierras el Pájaro Claudio Paul Caniggia.

Speroni impresionó durante sus tres temporadas en Escocia y el Crystal Palace decidió contratarlo para encarar una nueva etapa en la Premier League tras el ascenso obtenido en 2004.

Lamentablemente para Speroni, su adaptación al fútbol inglés no fue algo sencillo y solamente pudo convencer al entrenador Iain Dowie en seis ocasiones para jugar desde el arranque en esa temporada que terminó mal para el Palace, con el regreso a la segunda categoría.

Speroni pasaría dos temporadas difíciles más, jugando nueve partidos en total entre 2005 y 2007, pero a partir de ese momento, logró convertirse en el "número 1" indiscutido en el club del sur de Londres, donde acumuló tres premios al mejor jugador del club en forma consecutiva entre 2007 y 2010 y todavía sigue brillando. Es considerado por muchos como el mejor arquero en suelo inglés fuera de la Premier League.

Hay un tercer caso que vale la pena mencionar. Nacido en 1992 al igual que Gazzaniga, Damián Martínez sorprendió a propios y extraños cuando a los 16 años dio el salto de Independiente al Arsenal.

Martínez representó a la selección argentina en las categorías Sub-17 y Sub-20, pero todavía no tuvo la posibilidad de debutar en la Premier League. Se está acercando ese momento, pero por ahora Damián sólo pudo oler el césped sentado en el banco junto a Arsene Wenger, quien lo convocó como arquero suplente en tres partidos de la actual temporada. Ante Stoke en la segunda fecha, contra el Liverpool, el 2 de septiembre, día de su cumpleaños, y este último domingo en el empate 1-1 en casa del campeón Manchester City.

En el triunfo del Southampton por 4 a 1 ante el Aston Villa, Gazzaniga logró lo que sólo dos arqueros argentinos habían logrado antes: disputar un partido en la máxima categoría del fútbol inglés. El santafesino, oriundo de Murphy, ya había jugado un partido en el Southampton el mes pasado. Ese día su equipo también se impuso por idéntico resultado ante el Stevenage por la tercera ronda de la Copa de la Liga.

Lamentablemente tras el partido del sábado, el Southampton anunció la contratación del experimentado arquero polaco Artur Boruc, que llegó en calidad de jugador libre, pero que cuenta con antecedentes fuertes como el de ser titular en el mundial de Alemania 2006 y muchísima experiencia en equipos como el Celtic de Escocia y la Fiorentina.

Con semejante competencia, será difícil para Paulo Gazzaniga afianzarse ahora bajo los tres palos en el estadio Saint Mary's, pero el tiempo está de su lado y su ingreso al selecto club de arqueros argentinos en el fútbol inglés, ya quedó cimentado para siempre.

Artículos relacionados