thumbnail Hola,

No ganó ni por secretaría ni en la cancha la Universidad de Chile. Santiago Wanderers se quedó con el triunfo en el partido aplazado desde la primera fecha.

“Trabado” es el concepto que mejor definiría los primeros quince minutos del encuentro en que  Ramón Fernández con un tiro libre y luego Donoso con un cabezazo desde el centro del área generaban las primeras llegadas con cierto peligro tanto para el visitante como para el local.

Pasaron los minutos y no  se vio  mucho más en la Quinta Región, los que veían el encuentro no pudieron señalar con certeza a un claro dominador y el letargo se empinó como el único ganador de la jornada.  Preocupados, sin duda, quedaron los hinchas del conjunto dirigido por Darío Franco al no ver el desarrollo de una idea clara en el juego de los suyos.

Mejoró, afortunadamente, en algo el segundo tiempo y fue Wanderers el que golpea primero a través de Jorge Ormeño que dispara con pierna zurda provocando el rebote de Herrera que luego aprovecha Toloza pero se lo anulan por estar adelantado.  Luego, mediante un  certero cabezazo de Andrés Robles en  el minuto 58, llegó  la explosión porteña y el silencio capitalino. El resultado era justo.

A los 70 el vertical le robó el empate al visitante por medio de Lorenzetti que llevaba cinco minutos en la cancha. La  frustración duró segundos  tras  ajustado disparo desde fuera del área que Isaac Díaz clavó en la esquina inferior derecha del portero Viana que alcanza a rozar la pelota pero no evita el empate.

Merecida era la conquista para el jugador laico que era el que mayor peligro generaba hasta entonces, pero su aporte no fue suficiente para un resultado que se vio más atraído hacia los de Ivo Basay que a diez del final se pusieron en ventaja.  Boris Sandoval, también  de cabeza, pone el 2-1 para reflotar las dudas sobre el desempeño de Franco y sus pupilos que terminaron incluso con un jugador menos por expulsión de Díaz (U. de Chile) en los descuentos.