Dos de Mora y a otra cosa...

La efectividad del uruguayo Rodrigo Mora inclinó la balanza en un movido clásico en el que River fue más punzante y tuvo su merecido premio.
El lleno total presagiaba fiesta en Mar del Plata, y se celebró del lado rojo y blanco, porque River fue más que Boca y el 2-0 fue un justo resultado para el intenso partido que brindaron en el primer Superclásico del verano.

En el comienzo, River intentaba manejar la pelota por el medio y Boca apostó a los desbordes por los laterales, con un fútbol más vertical, sobre todo por el lado de Lautaro Acosta. En el fondo Millonario respondieron bien, destacándose la actuación de Adalberto Román y una tapada fundamental de Barovero a Silva.

Pero River de a poco lo fue equilibrando, cedió metros para  aprovechar la velocidad de Mora y Funes Mori para pegar de contra. Y con los desbordes imparables de Vangioni por la banda izquierda.

Pero todo se definió en la segunda mitad, en la que River fue amplio dominador, tanto desde lo táctico como en la tenencia de la pelota. El público se entusiasmó y respondió con el "Oi, oi, oi, oi, es el equipo de Ramón"... Y desde la cancha respondieron al aliento.

A los 23' el Millonario pudo capitalizar el dominio que desplegaba en la cancha: llegó un centro de Vangioni y el cabezazo de Rodrigo Mora fue a parar a la red para desatar el 1-0.

El segundo tiempo de Boca fue sencillamente malo, sin la pelota y sin reacción ante la presión y el empuje constante del equipo de Ramón Díaz. El premio ginal llegó a 7' del final: Rojas metió un pase por arriba, lo dejó solo a Mora selló el resultado con un derechazo que le rompió el arco a Orión.

Boca intentó la reacción pero ya era tarde, el primer Superclásico del verano estaba pintado de rojo y blanco.