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Comparando con otras realidades lo que ha sido la época de verano previa al inicio del torneo hay un hecho reciente que no me pasa desapercibido como asistente al estadio.

A días de que empiece el campeonato nacional, y más allá de las aprensiones del SIFUP o la fanaticada en general respecto a este nuevo torneo, hay algo que seguramente no será muy popular entre los defensores del “folklore” o las “tradiciones” pero que acá comentaré como un factor que me parece relevante y destacable para el inicio de la competencia: Estadio Seguro

¿A propósito de qué pongo el tema? Mi razón es simple y radica en lo siguiente: durante todo este verano las noticias (o falta de ellas) han estado concentradas en los refuerzos que llegan o no, en la calidad de los amistosos o en las expectativas que tenemos cada uno de los hinchas en el campeonato de “transición”. Mientras tanto, en Argentina, el tema sigue siendo la suspensión de partidos (los equipos no se presentan e incluso les han quemado la sede) y el conocimiento de notas sobre cómo es que los barra bravas atemorizan a 3.700 pasajeros de un crucero por las disputas internas entre los “hinchas” de Racing.

Tiene deficiencias y sin duda hay bastante por mejorar pero, sin embargo, está bueno que en Chile no sigamos copiando o avalando (en el fútbol al menos) la turbiedad de pequeños grupos que amparados bajo una impunidad política y económica se permiten hacer lo que quieran. Peor aún es cuando algunos defienden esto como una “gracia” o razón fundamental del espectáculo.

Muchos hinchas y/o seguidores han admirado por años al fútbol del otro lado de la cordillera (y con justa razón) pero en esta pasada estoy con los que tomaron la decisión de poner orden en la sala. Y sí, muchos de los mismos que hoy día defienden el plan en los estadios tuvieron responsabilidad en el desorden inicial, pero me quedo con la capacidad de revertir una mala decisión más que apostar a lo estático y  no hacer nada por el simple orgullo o conveniencia de que las cosas sigan como siempre.

Hoy  la asistencia al estadio sin duda es un acto mucho más “normal” que las verdaderas “operaciones” que a muchos nos ha tocado montar para ver a nuestros equipos. Eso sin duda es una buena noticia para empezar a vivir nuestro campeonato, independiente del color de quienes le están propulsando.