thumbnail Hola,

Al igual contra Senegal, el segundo tiempo fue clave para la selección chilena para quedarse con la victoria en Concepción.

Concepción fue la sede en la que los seleccionados nacionales jugaron el segundo partido amistoso ante Haití, una victoria por 3-0 para Chile que jugó las dos fechas con hombres del medio loca. Dos al hilo consiguió Sampaoli en sus primeros aprontes en la banca nacional.

En el primer tiempo se vio un Chile impreciso, algo desordenado y con  un abuso de las bandas que hacían predecible el juego criollo, los primeros minutos el cuadro visitante se fue contra la portería defendida de Johnny Herrera, pero a los 15 minutos Chile encendió los motores para comenzar a dominar el juego.

Unas jugadas por el sector izquierdo con pases desde la línea de fondo eran la tónica de Chile, con el sello de Sampaoli marcado en el campo de juego. Se irían en el primer tiempo 0-0 chilenos y haitianos.

Para el segundo tiempo la cosa cambió, al igual que el partido contra Senegal, y los últimos partidos dirigidos por el casildense con la Universidad de Chile, la Roja remontó, aclaró ideas y salió a montar la victoria definitiva. Cuando la etapa complementaria veía sus primeros rayos, Carlos Muñoz abrió el marcador. César Cortés que remata desde distancia y el portero haitiano que se lanza al balón y rebota, Muñoz aprovecha su velocidad llega al rebote, y casi sin ángulo la mete dentro. Fue el 1-0 para los nacionales.

Mediante se quemaban los minutos, Chile fue variando su forma de plantear el juego, poco a poco se comenzaba a utilizar el medio campo, y se dejaba reservado sólo para lo trascendente las bandas. Fue por este expediente que Chile consiguió el segundo tanto, ya que José Pedro Fuenzalida se puso el traje de 9, le dieron la pelota entre líneas en profundidad, la tomó y en el área derrotó al meta visitante.

Haití no tuvo muchas opciones, más allá de 3 ataques que fueron oportunamente anulados por los chilenos, Albert Acevedo de buen cometido sacó una pelota de la raya, al igual que José Rojas, y Johnny Herrera en un mano a mano con un atacante haitiano se la puso a su mano izquierda, el meta que se lanzó con su mano izquierda para contener el remate, y salvó a Chile. Más que eso no tuvo muchas preocupaciones la escuadra nacional.

Pero la tripleta vendría desde la banca, puesto que una combinación entre Manuel Villalobos y Patricio Rubio nació la segunda diana. Villalobos que se la cede  picándosela a Rubio en profundidad y éste último se encarga de canjear ese pase en gol. Un 3-0 chileno justificado por el dominio completo en la cancha.