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Cohen Bramall es el protagonista de la increíble historia: trabajaba para una fábrica de automóviles, lo echaron y, pocos días después, se convirtió en jugador del equipo inglés.

La rueda de la vida de Cohen Bramall dio un giro tan inmenso como insólito. Este joven inglés, de apenas 20 años, trabajaba para Bentley Motors, una empresa que fabrica automóviles y que decidió despedirlo el 20 de diciembre. Sin embargo, como un guiño mágico de este universo, la tristeza le duró sólo algunas horas tras el cese de su labor: pocos días después, este futbolista aficionado (se desempeñaba en Hednesford Town, un equipo semiprofesional de la séptima división inglesa), firmó contrato con el poderoso Arsenal.

Sí, cuesta creerlo. Hasta cuesta imaginarlo, también. “Trabajaba en Crewe para Bentley Motors, lo hacía en una línea de producción. Todos los días, de lunes a viernes, de las 6.30 de la mañana hasta las 5.15 de la tarde”, contó el propio protagonista en una entrevista publicada por la BBC. Una vez terminada la jornada laboral, con una energía consecuente a su edad, Bramall viajaba dos días por semana a Birmingham para entrenarse con un equipo casi amateur.

El regalo más especial llegaría a fin de 2016. Cuando lo echaron de su empleo, este soñador perdió su fuente de ingreso más importante. “Necesitaba un salario completo. Comencé a pensar en buscar un nuevo trabajo”, explicó el joven, sin imaginarse lo que le guardaba el destino: a través de un agente, Bramall consiguió una sesión de prueba en Arsenal. La oportunidad le llegó por intermedio de Brian McDermott, un ojeador gunner, quien ya había visto sus cualidades en un partido sub23 entre Birminghan City y Sheffield Wednesday, donde él estuvo a prueba.

“Jugué un partido contra el Birmingham City, el lunes. El martes, me despidieron de Bentley Motors y, el miércoles, llego a Arsenal”, relató este lateral izquierdo en la página oficial de su nuevo club. Y agregó: “el miércoles viajé, y el jueves y el viernes me entrené con el primer equipo. Entonces me ofrecieron un contrato”.

La institución de Londres anunció su fichaje a cambio de 50 mil libras. Fue, en definitiva, un motivo más para decir que “la vida es bella”.

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