River deberá acostumbrarse a que no hay más que esto
Aunque sigue con puntaje ideal, la victoria en San Juan le deja a Gallardo la certeza de que las variantes no pueden inventarse si no están.

Esto es River. En otras palabras: es lo que hay. En San Juan quedó más clara que nunca la verdadera extensión del plantel del Millonario, más allá de la victoria 3-1 que le permite al conjunto de Marcelo Gallardo seguir con puntaje ideal y ubicarse como líder de la Superliga junto a Boca. 

Con 9 de los 11 titulares reservados para ir por la heroica el jueves frente a Jorge Wilstermann en la Copa Libertadores, el Muñeco utilizó todos los futbolistas que le quedaban a disposición en el plantel para la visita a San Martín: para completar el banco, el entrenador debió recurrir a tres futbolistas que no habían debutado en Primera y a uno que apenas acumulaba un encuentro en su currículum. Demasiado poco para un equipo con tres competencias en el calendario y el sueño vigente de volver a reinar en el continente.

SANTOS BORRÉ VS. AUZQUI

Después de la derrota 3-0 en Cochabamba que desnudó la falta de gol de un plantel que perdió 35 goles con respecto a la temporada pasada tras las salidas de Lucas Alario y Sebastián Driussi, lo que más necesitaba encontrar Gallardo en su visita a Cuyo eran variantes ofensivas para la revancha copera: los dos delanteros titulares en el Hilario Sánchez, Rafael Santos Borré y Carlos Auzqui, competían directamente por ser el acompañante de Ignacio Scocco el jueves.

En los 25 minutos iniciales, ambos atacantes hicieron los méritos como para ganarse su lugar entre los once: un gol de cada uno para que el visitante consiguiera un 2-0 parcial que sería lo mejor que le podría pasar contra Wilstermann. Sin embargo, el rendimiento colectivo en el resto del partido dejó en segundo plano ese debate y puso el foco en los problemas defensivos que exhibió el conjunto de Gallardo, que bien podrían haberle costado la victoria.

Al igual que le sucedió en Bolivia con los titulares, a los suplentes les costó mucho hacer pie en el fondo: si San Martín no logró el empate luego de ponerse 1-2 fue por la impericia de sus atacantes y alguna que otra buena respuesta de un Augusto Batalla que estuvo en el arco por primera vez en el semestre. Una cuestión que no admite margen de error en la Libertadores, porque si Wilstermann marca en el Monumental la serie estará prácticamente definida.

Más allá de las cuestiones a resolver, Gallardo se llevó también algunas buenas noticias desde San Juan: el debut con gol del juvenil Alan Marcel Picazzo y la primera presentación de otro chico, Santiago Vera. 

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