River cayó con Newell's y el fin de año se le hace eterno
Al Millonario todavía le queda jugar la final de la Copa Argentina, pero su cabeza parece estar de vacaciones. Contra la Lepra cometió errores graves.

Si no tuviera que jugar la final de la Copa Argentina, River querría que el año se terminara ya mismo. Que el partido frente a Gimnasia que le queda para cerrar su participación en esta primera parte de la Superliga se postergue y las vacaciones comiencen ahora. Porque el cuerpo de los jugadores del Millonario está en la cancha, pero la cabeza parece haber comenzado el receso en el instante mismo en que Lanús lo eliminó de la Libertadores.

El Millonario no puede recuperarse del mazazo que le dio el Granate. Toda la confianza se fue con los cuatro goles en 25 minutos que recibió el equipo en la semifinal del torneo continental y lo que antes se daba por descontado en el equipo, ahora hay que volver a aprenderlo. El encuentro frente a Newell's fue sólo una muestra más: contra un rival que no solamente no había ganado ningún partido como visitante en el torneo, sino que directamente no había marcado goles, el conjunto de Marcelo Gallardo cometió errores inverosímiles, que le terminaron por costar una nueva derrota, la cuarta en los últimos cinco partidos del certamen.

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Después de un primer tiempo de bajo nivel, en el que el visitante incluso había merecido más, River logró ponerse en ventaja en el complemento y parecía tener todo completamente encaminado para ratificar la pequeña levantada que había exhibido en la semana contra Unión. Sin embargo, en una ráfaga que incluyó una siesta a la salida de un lateral y una jugada con errores para todos los gustos que terminó en penal, la Lepra dio vuelta el partido. Otra vez, como en la Copa, la historia se daba vuelta sin que el Millonario atinara a reaccionar. 

Entonces, la impotencia se volvió a hacer carne: desde el momento en que Brian Sarmiento marcó el 2-1, el equipo del Muñeco no volvió a generar una sola situación de riesgo y siguió exhibiendo problemas en el fondo, que quedaron otra vez evidenciados en la jugada del tercer gol visitante: de un saque de arco, Fértoli recibió y definió cara a cara ante Bologna.

No le queda otra que recuperarse al conjunto de Núñez. Porque, en la situación en la que está, la Copa Argentina podría resultarle decisiva para volver a creer en sí mismo y encarar la pretemporada con los aires renovados. Por lo pronto, antes debe hacerle entender a la cabeza que el receso todavía no empezó.

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