Espanyol 0-2 Valencia: Los che siguen imparables
Los de Marcelino hacen historia logrando su octava victoria seguida y legitiman su candidatura al título. Marcaron Geoffrey Kondogbia y Santi Mina.

Treinta minutos. Eso fue lo que duró el piedra, papel o tijera que disputaron Espanyol y Valencia en el RCDE Stadium. Quique Sánchez Flores, preocupado por la falta de gol de su equipo –solo nueve goles marcados en la Liga 17/18– propuso un once caracterizado por la velocidad de sus jugares de ataque, con Sergio García estrenando titularidad. Marcelino García Toral, por su parte, y ante la ausencia de Simone Zaza en el equipo titular, reforzó la medular con Gayá de extremo para contragolpear con peligro. Ni una cosa ni otra. Ambos técnicos siempre sacaban piedra.

Pero el partido cambió a los 30 minutos. Un pelotazo de Víctor Sánchez sorprendió a la zaga che pero David López, improvisado delantero, estrelló su disparo a la mediavuelta en las manos de un buen colocado Neto. La oportunidad legitimó la propuesta espanyolista. Fútbol directo. Sin contemplaciones. Con velocidad. Así, el Valencia recibía de su propia medicina. Oportunidades de Sergio García, José Manuel Jurado, que tuvo que salir por lesión de Leo Baptistao, y sobre todo Gerard Moreno, que disparó al poste en la mejor opción de los locales en este primer tiempo, a punto estuvieron de poner en franquicia al cuadro espanyolista.

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La segunda parte comenzó igual. Con el Espanyol merodeando el área che rival con peligro e insistiendo en su propuesta. El Valencia, por su parte, totalmente KO –los valencianistas concedieron hasta 10 remates en el primer tiempo, más que en cualquier otro de un partido de esta Liga–. Marcelino García Toral reaccionó y metió en el campo a esa Moto GP llamada Gonçalo Guedes para responder a los ataques pericos con algo más de peso.

Dicho y hecho. A los pocos minutos de la entrada del extremo luso, el partido daría un vuelco definitivo. En el minuto 67. un balón aparentemente inofensivo pero sensacionalmente controlado por Geoffrey Kondogbia terminó con un misil tierra aire del exinterista desde unos 40 metros que se marchó directamente a saludar a las telarañas de la escuadra derecha de la portería defendida por un atónito Pau López. El tanto noqueó al conjunto de Quique Sánchez Flores, que incluso pudo sufrir un segundo gol minutos después en un mano a mano frustrado por el portero catalán ante Rodrigo Moreno.

No fue en esa sino en un regalo de la zaga perica cuando el Valencia sentenció el encuentro. Un centro desde la parte derecha, inofensivo en principio, se convirtió en el 0-2 cuando Víctor Sánchez cedió con el pecho demasiado flojo y allí apareció ese extremo con alma de delantero centro llamado Santi Mina para ajusticiar al conjunto perico. Al final cruel derrota del Espanyol, que pudo adelantarse en varias ocasiones en la primera parte, e histórica victoria del Valencia, que logra enlazar ocho triunfos seguidos en la Liga por primera vez en sus 98 años de historia.

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