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Le preguntamos a los lectores de Goal por su momento favorito del Mundial de 1994 y el elegido es el error del italiano desde el punto penal en en la final de Pasadena.


  VISTA DESDE ITALIA
 
  Por Federico Casotti | Goal Italia

Roberto Baggio fue una flor tardía en aquel torneo. Contra Nigeria empató a los 89 minutos y luego marcó el gol de la victoria en el tiempo extra. A partir de entonces fue el líder absoluto del equipo, marcando el gol decisivo contra España, además de hacer un doblete en semifinales ante Bulgaria.

Después llegó la final. Baggio sufrió un esguince en la semifinal e independientemente de su estado de forma, quiso jugarla a toda costa.

Por extraño que parezca, el penal de Baggio se ha convertido en historia, mientras que casi nadie se acuerda de que otro de los errores cruciales lo cometió Daniele Massaro. En los siguientes años, los detractores de Baggio siempre decían: “su error nos costó la Copa del Mundo”, sin recordar que él consiguió llevar al equipo a la final casi sin ayuda. Típico italiano, se podría decir.

Ve el instante de Baggio en One Stadium

Por Kris Voakes

Cuando nos viene a la mente la Copa del Mundo de 1994, uno de los momentos más fuertes en los que nos solemos centrar son los dos penales que pusieron el punto final al torneo.

El primer instante que renace es la ceremonia de inauguración celebrada en el Chicago’s Soldier Field, cuando se hizo un simulacro de un penal que ejecutó la cantante Diana Ross. A pesar de lo ficticio de la situación para generar un fuerte impacto, la acción de la cantante fue premonitoria.

Un mes más tarde, el mundo entero se vino abajo con Roberto Baggio cuando no logró mantener vivos los sueños de Italia en la final ante Brasil. Después de que Franco Baresi y Daniele Massaro fallaran, Baggio tomó la responsabilidad de lanzar el quinto penal con el 3-2 en el marcador.

Era un experto en las penas máximas, era, sin duda, uno de los más seguros lanzadores desde los 11 metros. Durante su carrera transformó 111 penales en goles, incluyendo un récord en la Serie A de 76 aciertos.

Vistiendo la famosa camiseta azul de su país, era igual de letal desde esa posición. Había marcado de penal en la semifinal ante Argentina en 1990. Hizo lo propio contra Nigeria camino a la final en 1994 y repetiría contra Chile y Francia cuatro años más tarde.

Baggio había anotado cinco goles para llevar a Italia a la final y terminó su carrera como internacional con 27 goles en 56 encuentros. Marcó 318 goles en sus clubes –un récord fenomenal– pero no se olvida de aquél balón del 17 de julio de 1994 en Pasadena.

“Es una herida que nunca se cierra”, admite Baggio. “Siempre había soñado con jugar una final de un Mundial ante Brasil. Pero cuando se hizo realidad fallé aquel penal”, señaló.

Italia consiguió ganar su cuarto título –en los penales– en 2006 para enterrar definitivamente los malos recuerdos de 1994. Pero para Baggio no hubo segunda oportunidad. Mientras que a él se le considera como uno de los grandes jugadores de la historia de Italia, siempre será recordado como uno de los grandes que no conquistó un Mundial.

Pero con un solo disparo, todo podría haber sido diferente.

Echale un vistazo a One Stadium - el destino del fútbol del patrocinador oficial de la Copa del Mundo, Sony - que alberga imágenes de archivo de cada final moderna.

Mira los mejores momentos del Mundial de 1994 en la web de Sony One Stadium.

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