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Bayern Munich parece entrar en otra dimensión: tras aplastar a Borussia Dortmund, su mejor rival en el planeta fútbol, los dirigidos por Guardiola ya asustan a toda Europa.

Si en los últimos años Bayern Munich y Borussia Dortmund marcaron diferencias con los demás equipos de la Bundesliga, en lo que va de esta temporada parecería que el Bayern va entrando en otra dimensión y se va alejando también de su rival de la final de la Champions League.

En ese contexto, no deja de sorprender tener que hablar de torneo alemán terminado en pleno mes de noviembre, pero Bayern dio tal mazazo al Borussia, en Dortmund, que así parece. No sólo hay siete puntos entre los dos, sino que estos 90 minutos dejaron ver otras diferencias entre ambos. Los de Guardiola todavía están aceitando los nuevos movimientos y da para imaginarse un fútbol aún mejor, mientras que los de Klopp, entre ausencias por lesiones e incorporaciones que van definiendo para qué están, dan sensaciones de equipo que alcanzó su techo futbolístico y necesitará reconvertirse o “tirar” de los cracks para repetir los resultados de la temporada anterior.

El Bayern tiene la pelota como siempre. Guardiola disfruta y pule lo que impusieron otros entrenadores. Ya iban diez minutos y llevaba 75% de posesión. Pero lo que impresiona del Bayern de Pep no es eso (este equipo y el Barcelona ya lo hacían), sino verlo desplegado en el campo para jugar, y las variantes que va tomando a medida que corre la pelota. Lahm manda desde el lugar de líbero para salir jugando… Y voy anotando por dónde los veo a cada uno en el campo: los defensores centrales se abren casi hasta ser marcadores de punta, Kroos flota en el centro del campo (la continuidad de Lahm), Rafinha y Alaba abren la cancha y llegan a pararse como si fueran delanteros (sí, Alaba pasa de ser 3 a 11), Robben y Müller se muestran para ser receptores y forman una especie de hileras por las bandas (Boateng, Robben y Rafinha por derecha, Dante, Müller y Alaba por izquierda), Javi Martínez y el goleador Mandzukic se liberan y se alejan de la pelota para aparecer por sorpresa cerca del área rival… Sigo anotando movimientos pero es imposible pensar en cómo trabaja Guardiola todas estas variantes. Por momentos parece que la idea es que todos los jugadores jueguen de todo, que el orden del equipo sea el desorden para moverse y pedir la pelota, que el rival no tenga referencias para fijar sus estacas defensivas… Una especie de fútbol total, como aquél de Rinus Michels en Holanda en los años 70.

Extraordinarios

Así pasaron los primeros 25 minutos ante el Borussia. Dominio abrumador sin tantas llegadas, pero enfrente estaba el subcampeón europeo y su mejor rival en el planeta fútbol, el que mejor lo conoce. Los de Klopp, aún con medio equipo lesionado, dieron muestras de jerarquía. Kuba atacó a Alaba, uno de los mejores laterales del mundo pero con mucho por aprender defensivamente y punto débil más visible del Bayern. Sahin marcó territorio y Reus tuvo sus minutos de galáctico. El Borussia Dortmund lo tuvo al Bayern contra las cuerdas, pero también Guardiola tiene a Neuer, y el 1 empezó a ganar el partido: dos atajadas de campeón.

De repente, partido muerto en el segundo tiempo. Manda el Borussia y Guardiola juega una carta que sería decisiva: entra Gotze de falso 9. El niño que tanto saltó y alentó en las tribunas del Westfalestadion está listo para demostrar su profesionalismo. Primero, generó inseguridades en el fondo del Borussia desde su posición (¿quién lo marcaba: los defensores o los volantes centrales?); segundo, convirtió el gol que abrió el marcador; y, tercero, dio un golpe al Borussia del que no pudo reaccionar. Gotze había hecho el gol en Dortmund y jugando para el Bayern. Listo, espectáculo consumado.

Lo demás fue aprovechar el desconcierto del rival. El Bayern ganó el partido que le faltaba para creer en los apuntes de Pep. Y por 3 a 0.

Cerca del final del año 2013, el Bayern asusta a toda Europa. Otra vez, es el mejor equipo. Ya ni Borussia Dortmund puede hacerle sombra. Por eso lo de “todopoderoso”. Su principal rival estaba en Alemania, y no sólo lo goleó de visitante, sino que le sacó siete puntos en la tabla que parecen ser determinantes. El Bayern Munich de Guardiola sigue creciendo, jugando mejor, y ganando. Y a este ritmo, parecería que sólo un crecido Barcelona o Real Madrid con pletóricos Messi o Cristiano podrían ser los rivales. Pero ya habrá tiempo para confirmarlo. Mientras tanto, el Bayern sigue aplastando a todo lo que se le cruce por el camino. También al Borussia Dortmund de Klopp. Que ahí, pensaba yo, estaba el dolor de cabeza de Pep...

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