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Barcelona aplastó a Real Sociedad y alternó vértigo y posesión como nunca antes en la era Martino.

¿A qué juega el Barça de Martino?

Barcelona aplastó a Real Sociedad y alternó vértigo y posesión como nunca antes en la era Martino.

Barcelona aplastó a Real Sociedad y alternó vértigo y posesión como nunca antes.

Barcelona cambió. Y Ariel Rodríguez analiza por qué las manos de Valdés pasaron a ser tan importantes como los pies de Xavi e Iniesta en el equipo del Tata.

 Ariel Rodríguez
 Columnista Goal
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Tata pisa suelo catalán y sabe qué quiere. La idea es innegociable pero buscará variantes para no ser predecibles. A defensas que se cierran cada vez más, responde con alternativas para quebrarlas partiendo del juego que impuso el Barça hace años.

Los cambios se notan. Más intensidad para presionar alto, recuperar rápido y atacar vertical. Xavi no será, siempre, el director de orquesta. Iniesta no pesará tanto cerca del área rival porque, en un juego directo, cederá a Neymar y el brasileño irá al uno contra uno. Aunque el pensamiento final seguramente será mezclar las dos formas de ataque.

En la búsqueda de los nuevos métodos, el equipo exagera. Por momentos se hace demasiado vertical, juega apurado, choca contra la defensa rival y, en el retroceso, queda partido, con muchos espacios para los contraataques. El Barça se rompe en dos. La presión alta que sale perfecta ante Levante, tiene fallas y se hace arrítmica, más personal que de conjunto, en otros partidos. Con los marcadores de punta en posición de ataque, Busquets y Piqué sufren su lentitud ante tanto campo para cubrir y dos hombres pasan a ser fundamentales: Mascherano, que salva con sus cierres a una defensa que corre reubicándose y Valdés, que aparece en toda su dimensión para demostrar que es uno de los mejores arqueros del mundo. Ellos dos, más Messi y Neymar, son los mejores jugadores de la era Martino. Arquero, un defensor y dos delanteros. De punta a punta.

El bloque del Barça se rompió tanto, que hubo un cambio. Retroceder y rearmar tropas en mitad de cancha. Raro ver al Barça cediendo la pelota y el campo al rival, y plantándose con un 4-5-1 en la mitad de la cancha en el que Alexis y Neymar se unieron a la línea de Cesc, Busquets e Iniesta. “Si no puedes presionar alto a la perfección hay que dar un paso atrás”, dijo Dani Alves.

El “éramos esclavos del tiqui-taca” de Piqué pegó duro en las entrañas del barcelonismo. Esas palabras, más lo que se vio en algunos partidos (Xavi no dirigía, posesión de pelota que bajó, Valdés atajando como un arquero y sin jugar más con los pies) sirvieron para creer que Tata estaba cambiando radicalmente la línea de juego del mejor equipo de la historia. Pautasso (su ayudante) recibió el mensaje de la gente a través de un periodista, pero volvió a repetir lo que piensa  el cuerpo técnico: “Jamás traicionaremos este estilo”.

Barcelona
JUEGO DIFERENTE, NÚMEROS PARECIDOS

Temporada Partidos
Ganados Empatados Perdidos Goles
2013-2014 9 7 2 0 27
2012-2013 9 8 0 1 24

Nueve partidos con Martino. Comienzo arrasador dicen los números. Título de Supercopa, líder de la Liga con récord de victorias y debut triunfal en Champions. Pero los culés más pesimistas se aferraron a los momentos de duda para atacar a Tata.

Repasemos qué pasó en cada partido:

--Atlético (ida de la Supercopa): sin patear al arco en el primer tiempo.
--Málaga (Liga): figura Valdés y ganó por un remate de Adriano.
--Atlético (vuelta de la Supercopa): empate seco e inexpresivo.
--Valencia (Liga): pasó del 3-0 a 3-2 y más de Valdés.
--Sevilla (Liga): Messi en el final para ganar y peor versión del equipo que se rompe en dos.
--Ajax (Champions League): el arquero y el 9, un Valdés a pleno y Messi triplete.
--Rayo Vallecano (Liga): pérdida de posesión de balón luego de 5 años, el arquero de nuevo y Pedro en lugar de Leo.

En la noche de Champions, se escucharon rumores en algunos pasajes de la primera mitad. “Entiendo que no le haya gustado al público. No hace mucho tiempo, este equipo llegó a la excelencia y se acostumbró a eso”. Martino reconoció que su Barça dejaba dudas, marcó los segundos tiempos de los partidos ante Ajax y Rayo como el comienzo de lo que quiere ver en su equipo y tomó las críticas como algo normal. “El entrenador no es holandés o de la casa”. Hasta Ancelotti se sumó a las voces en contra: “Es raro ver al Barcelona marcar un gol de contraataque”.

Llegó la Real Sociedad y el Barça jugó, por la calidad del rival, su mejor partido con Martino. Por primera vez, los cambios que proyectó el argentino se dieron con naturalidad. Momentos de juego vertical, cuando el rival lo presionó alto, y el toque con posesiones largas. Sin las manos de Valdés, con la jerarquía de Messi y Neymar y con Xavi e Iniesta para manejar los tiempos del juego. Las individualidades en el conjunto, y no apareciendo para solucionar los problemas.

Estilo innegociable, de toda la vida. Tata expandió esa idea a su Newell's y ahora cree en una superación del Barcelona. Pero sabe, más que nadie, que “toda evolución tiene un período de adaptación y asimilación”. No es fácil. En semejante escenario y con esos protagonistas, puede probar. Cree y sueña, como cuando llegó a Argentina para reconstruir a un equipo que descendía. Todos los que vivimos ese proceso y recordamos cómo terminó, no dudamos del desenlace de esta historia. Aunque el camino sea un sufrimiento para las manos de Valdés.

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