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El futuro negro del fútbol brasileño

El futuro negro del fútbol brasileño

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Más que perder la clasificación al Mundial Sub-20, la eliminación expone una herida que sigue sin tratamiento, opina Luiz Alberto Moura, Editor Jefe de Goal.com Brasil.

Luiz Alberto Moura
Editor Jefe
Goal.com Brasil
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Si el presente de la Seleção Brasileira mayor llama al desánimo -relegada a posiciones nada nobles en el ranking de la FIFA- el futuro es todavía más preocupante.

A vejatoria eliminación de Sub-20 en el Sudamericano muestra cuánto las categorías de base de los clubes brasileños se entregaron a los empresarios y olvidaron su función primordial: formar jugadores.

Botines coloridos, mil asesores, demasiado asedio de la prensa, peinados llamativos, no tienen los pies sobre la tierra nuestros jóvenes. Falta acompañamiento, falta humildad. Sobra vedetismo.

Hoy, para ser de algún equipo grande del fútbol brasileño es necesario, antes que nada, contactos. La calidad queda relegada a un segundo plano. Si se logra agradar a ciertos personajes, el lugar en el equipo está garantizado. Caso contrario, habrá que ir a buscar otro club.

Falta también organización en la CBF, un plan para cuidar de nuestras selecciones juveniles desde el principio. Algo que fue intentacon con Ney Franco, hasta que él fue prácticamente obligado, por esa nueva gestión, a acptar el  cargo de entrenador del São Paulo. El nombramiento de Emerson Avila parece que fue una broma de mal gusto del ex entrenador. No hay comando, no hay táctica, no hay equilibrio, el equipo brasileño fue peor que una banda. Peor que un equipo desnudo.

Después de una campaña en la que, en cinco partidos solamente logró una victoria (y de penal) sobre Venezuela, da para comenzar todo desde cero. Pero desde el cero-cero, desde el fútbol infantil.

¿O será que nos quedaremos esperando que ocurran milagros? Cracks como Neymar ya no caen del cielo, como caían antes. Los tiempos cambiaron pero la CBF sigue anclada en el pasado.

El problema del futebol brasileiro es la autosuficiencia. Lo que preocupa es que ni un resultado como este parece capaz de promover cambios en cualquier "filosofía". No mientras perdure el orden de los empresarios, los botines de colores, los festejos de gol con bailecitos horribles, los peinados ridículos...

Y los vejámenes se van acumulando.

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