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La Selección buscará su tercera Copa del Mundo vestido de azul, un color que alterna buenos y malos recuerdos. Repasemos su historia.

Cuando Argentina salte al Maracaná el domingo lo hará con su vestimenta alternativa, la azul. Y la primera imagen que se le cruza a cualquier hincha o simpatizante de la Selección es la de Maradona llorando en la final de 1990 como un nene al que le robaron la bicicleta. Pero no solo tiene recuerdos tristes, la segunda casaca tiene historias de las otras...

Siempre hubo una primera vez para todo y en este caso fue en 1962, Rancagua. Mundial de Chile. Segundo partido de grupo ante Inglaterra, luego de ganar en el debut frente a Bulgaria por 1 a 0. Los dirigidos por Juan Carlos Lorenzo estrenaron la inédita camiseta azul cayendo por 3 a 1 con Sanfilippo descontando sobre el final.

Después de 12 años volvió a utilizarla en 1974, cuando cerró su participación con un 1-1 ante Alemania Democrática por la segunda fase. El partido lo comenzó ganando el conjunto germano y el encargado de empatarlo fue René 'el loco' Houseman.

La suerte comenzó a cambiar en 1986, con un triunfo clave ante Uruguay (1-0) con gol de Pasculli que metió a la Selección en cuartos de final. En esa instancia, ante Inglaterra, el sorteo obligó a los conducidos por Bilardo a cambiar nuevamente el color de camiseta. Pero un detalle extra hizo todavía más particular aquel encuentro histórico.

Como varios de los jugadores ya habían intercambiado sus remeras con los uruguayos, las azules que quedaban no alcanzaban para todos.

Hubo que improvisar y mandar a un auxiliar a comprar unas similares en un comercio de México. Así, la azul 'trucha', con escudo y números de diseños distintos a la oficial y cosidos a mano, fue testigo privilegiada de la consagratoria tarde de Diego con la "Mano de dios" y el "Gol del siglo".

En 1990 volvió a ser utilizada dos veces: empate 0 a 0 y festejo en los penales en cuartos ante Yugoslavia; penal de Sensini y 0-1 ante la armada de Beckenbauer.

Cuatro años más tarde volvería a estar en todas las fotos pegada al pecho de Maradona en su grito rabioso a la cámara en 4 a 0 a Grecia. En 1998 fue Mauricio Pineda el que se la besó con el gol de la victoria 1-0 ante Croacia y luego, en octavos, volvería a ser usada en el recordado 2-2 con los ingleses que finalizó con Roa como héroe de la tanda de penales.

En 2002 fue más utilizada que la celeste y blanca. De los tres partidos que jugó con Bielsa al mando, la estrenó en el debut frente a Nigeria 1-0 (Batistuta) y el culminante 1-1 con Suecia que despidió al seleccionado de Corea-Japón.

En Alemania 2006, Messi haría su primer gol en una Copa del Mundo con la azul. Fue el que cerró la goleada 6-0 ante Serbia y Montenegro. Otra vez la volvería a usar ante Alemania, en cuartos, el día del 'papelito' de Lehmann.

El último antecedente fue en Sudáfrica 2010 con Maradona metiendo a Palermo en el final ante Grecia y el Loco mandando la pelota al fondo de la red en la primera que tocaba.

En total, Argentina jugó 14 veces con uniforme azul en Copas del Mundo. Ganó siete, empató cinco y perdió dos.

Una vez, Argentina fue amarilla

La historia del fútbol argentino, se sabe, está plagada de improvisaciones. Y los recurrentes “parches” de ocasión de los dirigentes argentinos no escaparon a los mundiales.

En 1958, durante el campeonato disputado en Suecia, Argentina debutó ante Alemania Federal con una camiseta que sorprendió a todos. Aquella tarde, en Malmö, la Selección saltó al campo de juego con una remera amarilla y un extraño escudo en el pecho con la sigla I.F.K.

¿Qué ocurrió? La AFA, que reaparecía en el torneo después de 24 años de autoexclusión, desconocía que debía contar con un modelo alternativo. Como la organización le asignó cambiar los colores de su vestimenta ante la similitud con la blanca de los germanos, los dirigentes argentinos debieron recurrir a la gentileza del club local Idrottsföreningen Kamraterna Malmö (I.F.K.), que lo hizo salir del paso. Alemania ganó 3-1.

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