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El técnico de la Selección metió a Basanta por Rojo, suspendido, y a Demichelis por Fede Fernández, de bajo rendimiento, y la última línea del equipo mejoró considerablemente.

Alejandro Sabella hizo dos cambios en la defensa argentina en el partido contra Bélgica, que le dio el pase a semifinales, uno obligado por la suspensión de Marcos Rojo y el otro por bajo rendimiento, y el resultado fue bueno: la defensa mejoró considerablemente respecto a los cuatro partidos anteriores en los que había recibido tres goles (uno ante Bosnia y dos contra Nigeria).

El técnico, ya sin Rojo, también relegó al banco a Federico Fernández: ingresaron José María Basanta y Martín Demichelis. Y la línea de fondo quedó conformada con Pablo Zabaleta por derecha, la zaga con Micho y Ezequiel Garay y el jugador de Monterrey por la izquierda.

Martín Demichelis, el jugador que eligió Pachorra para reemplazar a Fede Fernández -uno de los futbolistas más flojos que tuvo la Selección argentina- fue justamente uno de los mejores del fondo. El jugador del Manchester City demostró mucha autoridad y seguridad. No pasó sobresaltos cuando atacó Bélgica y fue la voz de mando: gritó y acomodó a la defensa y fue un referente para el equipo. Acierto de Sabella. 

Mientras que José María Basanta, que ingresó en lugar de Marcos Rojo, suspendido por acumulación de amarillas y quien además debió dejar la cancha el partido anterior ante Suiza por una molestia en el isquiotibial derecho, tuvo un partido presentable. Le tocó reemplazar a uno de los jugadores revelación de Argentina y uno de los más regulares, pero no desentonó. En la marca estuvo seguro y le costó un poco en el ataque, que no es su fuerte, pero cumplió.

Garay sacó la más difícil sobre el final, rechazando en la línea un tiro de Lukaku, que le permitió respirar a la Selección, y volvió a cerrar un partido con seguridad. Gano de cabeza en el primer centro de Bélgica y se plantó.

Pablo Zabaleta tuvo robos importantes e intentó sumar en el ataque. Su partido fue prolijo.

Sergio Romero, por su parte, que sigue acumulando partidos invicto con la camiseta de la Selección -suma 24 y rompe su propio récord- no tuvo grandes atajadas porque el equipo de Wilmots tuvo pocas llegadas de riesgo. En el primer tiempo, sacó bien un tiro de De Bruyne, el más peligroso que le generó el rival a Argentina. Y sigue siendo uno de los pilares importantes del equipo de Sabella.

Lo cierto es que, con los cambios de Alejandro Sabella, la defensa de Argentina recuperó algo de solidez, solidez que le costó alcanzar en los partidos anteriores por algunos errores groseros cometidos. El técnico se la jugó y le salió bien.

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