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Alemania y Francia jugarán por cuarta vez en un Mundial. Los germanos ganaron dos semifinales en la década de 1980, una de ellas recordada por la grave lesión de Battiston.

El duelo entre Alemania y Francia será sin dudas el más atractivo de los cuartos de final de Brasil 2014, por la categoría de los equipos, porque enfrenta a dos campeones del mundo y por la historia. Será el cuarto enfrentamiento en Mundiales, en un historial que favorece 2-1 a los alemanes y que, más allá de lo futbolístico, es recordado por la dramática lesión del francés Patrick Battiston en 1982.

La primera vez que se cruzaron en una Copa del Mundo fue en el partido por el tercer puesto de Suecia 1958. En el encuentro disputado en Gotemburgo, Francia se impuso por 6 a 3 con cuatro goles de Just Fontaine, que le permitieron coronarse como el máximo anotador de ese torneo con 13 conquistas. Nadie hizo tantos goles como él en un solo Mundial.

Nacido en Marruecos y Botín de Oro europeo esa temporada, Fontaine no era el titular en el seleccionado francés, pero la lesión durante los entrenamientos previos de Raymond Blair le abrió las puertas a la gloria individual en Suecia.

Debió pasar un cuarto de siglo para que volvieran a enfrentarse en un Mundial, y en la década del ’80 se vieron las caras en dos semifinales consecutivas, ambas con el mismo ganador: Alemania.

El partido del estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla fue uno de los más dramáticos de la historia de los Mundiales. En el segundo tiempo y con el encuentro 1-1, Battiston, recién ingresado, picó a espaldas de su marcador para buscar un gran pase de Michel Platini. “Cuando vi el pase sentí que no había nadie en mi camino, que estaba vacío como Champs Elysées a las 5 de la mañana”, narró el delantero francés en un documental de 2007. “De repente veo algo negro que se acerca a mí, no tuve tiempo de apartarme, choqué, y no recuerdo nada más”.

Lo que vio “de repente” fue la figura del arquero Harald Schumacher que salía a toda velocidad para cortar el pase, saltó pensando que el atacante le enviaría la pelota por encima y en el borde del área lo golpeó con toda su humanidad.

“Hoy, 25 años después, volvería a reaccionar así porque estaba seguro que llegaba al balón”, cuenta Toni en el mismo documental. Le dio con la cadera en la cabeza. Ni penal, ni tarjeta al arquero: el árbitro holandés Charles Corver no vio nada.

Battiston salió con conmoción cerebral, rotura de una vértebra y dos dientes. La imagen de Platini tomándolo de la mano en la camilla mientras lo retiran del campo de juego, apenas consciente, es estremecedora. Quienes lo vimos por TV no podemos olvidarla aún cuando han pasado más de tres décadas.

¿Cómo siguió el partido? Un alargue cambiante, con Francia que se puso 3-1 y Alemania que lo empató, y en los penales (la primera vez que un finalista se clasifica por esa vía) fue Schumacher, el villano de la película, quien detuvo dos tiros y le dio la clasificación a los germanos.

¿Tendrá clima de revancha el duelo de este viernes? "La mayoría de los jugadores ni siquiera habían nacido. ¿Qué les voy a contar? Yo tenía sólo 14 años", dijo el entrenador Didier Deschamps.

En todo caso, los franceses tuvieron chance de desquite cuatro años más tarde en México, cuando volvieron a jugar otra vez en semifinales, en el estadio Jalisco de Guadalajara. Muchos de los protagonistas se repetían.

Francia venía de vencer a Brasil en el que para muchos es hasta hoy el mejor partido de la historia de los Mundiales. Pero esta vez Alemania lo definió en los 90.

Iban 9 minutos cuando, a la salida de un tiro libre, Andreas Brehme (sí, el que cuatro años más tarde, en Italia y en la tercera final consecutiva de los alemanes, convirtió de penal el único gol ante Argentina) remató y venció la resistencia de Bats. Y a un minuto del final, Schumacher (otra vez) sacó largo con la mano, pasando la mitad de cancha y tomando desarmada a la defensa francesa, Allofs habilitó a Voeller y Rudi, después de un sombrerito al arquero, definió con el arco vacío.

La dorada generación de Platini se quedó con el sabor amargo de no poder tomarse desquite. Francia debería esperar 12 años para levantar la Copa por primera vez. ¿Tendrá la revancha en Brasil, para emparejar el historial?

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