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La FIFA, en un giro poco claro, decidió que el europeo que irá al bombo 2 sea sorteado, beneficiando a los galos, que ya habían recibido ayudas para llegar a Brasil y Sudáfrica...

La decisión dada a conocer hoy por la FIFA con respecto al europeo que irá al copón 2 del sorteo del Mundial es cuanto menos curiosa, si es que no se la puede catalogar como polémica. Los bombos estaban prácticamente definidos: con los cabeza de serie por un lado; en un segundo copón los dos de la Conmebol que no serán cabeza de serie (Chile y Ecuador) junto con los africanos y Francia, el peor rankeado de los nueve europeos; los clasificados de Asia y Concacaf en un tercer bombo; y los ocho restantes de la UEFA en otro. Pero parece que a la máxima entidad del fútbol mundial no le cerraba mucho el tema de que Francia pudiera caer en un grupo con Brasil e Italia, o con Argentina y Holanda, por poner dos ejemplos, y decidieron un cambio de último momento, con pocos argumentos que no hagan pensar que no fue más que un favor para los galos...

Antes que nada, y vale aclararlo, la decisión beneficia a Argentina en algún punto, que con Francia en el segundo copón, hubiese tenido un 25% de chances de enfrentarlo en la fase de grupos, sumado a otro europeo del bombo 4, que podría ser Holanda, Italia o Inglaterra, por citar equipos fuertes. Si bien la chance de que toquen dos de estos cuatro sigue en pie, las probabilidades ahora son menores.

Más allá de lo que incumbe aquí en la Argentina, el anuncio de la FIFA, a tres días del sorteo, no parece fortuito. Si la entidad presidida por Joseph Blatter toma dos factores claves para armar los bombos del sorteo, como lo son el garantizar la diversidad geográfica en los grupos, y el ranking FIFA, no queda muy claro por qué Francia, el peor europeo en este escalafón, no va al copón 2 como correspondería según los parámetros tomados con el resto de los 31 participantes. La pregunta que surge, inmediata, es: ¿De haber sido Bosnia, o Grecia, el peor rankeado, hubiesen hecho este cambio? La respuesta que se desprende es negativa, aunque, por supuesto, es imposible asegurarlo, y allí radica la fortaleza de la decisión de la FIFA. Siempre podrán ampararse en el "nosotros nunca dijimos que esto iba a ser así". Claro que esta decisión también beneficia a otros poderosos como Italia e Inglaterra.

El principal inconveniente, que desató todo este embrollo con selecciones importantes que podrían caer en una misma zona, fue la elección de los cabezas de series. Más bien, el método por la cual fueron beneficiadas algunos países con objetables laureles para ocupar esa deseada posición. ¿Qué mérito pueden tener Bélgica o Suiza para ser cabezas de serie? Por caso, el único torneo grande que hubo entre el Mundial de Sudáfrica y este de Brasil, es decir, la Eurocopa 2012, ni siquiera lo jugaron por no haber clasificado. Los belgas, incluso, tampoco participaron de la Copa del Mundo en 2010. Mismo caso que Colombia, que no fue a Sudáfrica y apenas llegó a los cuartos de final en la Copa América 2011. Estas selecciones serán la bolilla 1 en tres grupos, relegando a equipos con tradición, resultados y buen presente, como Italia y Holanda.

El caso de Francia es particular. En el último Mundial penó, quedando afuera en primera ronda, terminando último en su grupo por detrás de Uruguay, México y Sudáfrica. En la Eurocopa 2012, el conjunto galo fue eliminado en cuartos de final por España, y en las Eliminatorias actuales, apenas si pudo pasar a Ucrania en el Repechaje, y con un gol en posición adelantada...

Acá es cuando las cosas se ponen un poco turbias, ya que no es la primera vez que los franceses son beneficiados por la FIFA en los últimos años. Para llegar a Sudáfrica, Les Bleus tuvieron que jugar otro playoff, aquella vez ante Irlanda, el cual pasaron gracias a un gol en el último minuto en el que Thierry Henry alevosamente tocó la pelota con la mano, lo cual desató las quejas no sólo de los pobres irlandeses, sino también de todo el ambiente futbolístico a nivel mundial. Tanto fue así, que el delantero galo tuvo que salir a pedir disculpas públicas.

La explicación para tantos beneficios a los galos quizás tiene un nombre y apellido: Michel Platini. El exjugador francés es desde 2007 presidente de la UEFA, y un hombre con gran influencia en la FIFA por lo menos desde 1998, cuando fue nombrado co-presidente del Comité Organizar del Mundial de Francia. No es casualidad que desde que Platini está al mando de la entidad madre del fútbol europeo, el conjunto galo haya sido beneficiado en tantas oportunidades. La mano de Platini, se ve, tiene cierto peso en el mundo de la pelota.

Sea como fuere, este viernes se decidirán los grupos del Mundial. En Costa do Sauipe rodarán las bolillas (¿Frías? ¿Calientes?) que definirán los rivales de cada uno de los 32 clasificados al mayor evento futbolístico del planeta. ¿Funcionará la ayuda para Francia? Habrá que esperar...

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