thumbnail Hola,

La Sub-20 demostró manejar ciertos conceptos habituales en la selección absoluta, lo que nos lleva a asegurar que el recambio generacional está asegurado en la Vinotinto.

En Goal.com hemos asegurado desde el año 2010 que Venezuela estaba dando inicio a un ciclo muy exitoso que traería consigo la clasificación al Mundial de Brasil 2014. El recambio generacional se ha trabajado de maravilla en la Vinotinto, en donde se han educado a los jóvenes talentos para irlos integrando de manera progresiva a la selección absoluta. Hoy César Farías cuenta con un universo de jugadores muy amplio y, lo más importante de todo, es que ha conseguido consolidar un estilo que está destinado a identificar a la Vinotinto en todas sus categorías durante los próximos años.

Y es que el cuerpo técnico de la Vinotinto se las jugó con un proyecto a largo plazo que hoy está dando sus frutos. Venezuela desde hace rato dejó de ser la Cenicienta de Sudamérica, lo demostró en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica, luego en la Copa América y ni hablar en las eliminatorias sudamericanas en curso, donde actualmente están en la cuarta posición. Ese crecimiento no sólo ha sido a base de resultados positivos, sino también a una renovación de conceptos que dan forma a una nueva ideología en el seleccionado nacional.

La seriedad con la que se ha trabajado el grupo de la Sub-20 es muy similar a la de la selección de mayores, en cuanto a la preparación se refiere. Además, Marcos Mathías cuenta con un grupo de jugadores que reúnen características que podrían marcar una diferencia notable en este certamen. Tener a Josef Martínez (habitual en el Young Boys y en la selección absoluta de Venezuela), Darwin Machís (milita en el Granada) o Manuel Arteaga (jugador del Parma), suponen una ventaja que podría ser determinante en la clasificación al Mundial de esta categoría. Además, el resto de los futbolistas tienen muchos minutos encima, son habituales en sus clubes y están listos para este tipo de retos. De hecho, este grupo acumula más rodaje que el que alcanzó ir al Mundial en el 2009.

http://u.goal.com/246000/246059hp2.jpg
En algunos pasajes del partido frente a Ecuador se vio a una Venezuela Sub-20 que manejó a la perfección ciertos conceptos que son fundamentales en la selección absoluta. Vimos a un equipo con mucho orden colectivo, solidario en defensa y muy directo en ataque. Además, el manejo de las fases del partido también se pudo apreciar y eso le permitió a los de Marcos Mathías sacar provecho a la genialidad de Josef Martínez.

El 4-4-2 funcionó de la mejor manera, en donde Arteaga y Machís, además de ser los primeros defensores, hicieron de receptores al momento de los contragolpes. En pocas palabras, se realizó el mismo juego que en la Vinotinto de mayores: Ataques profundos con pocos pases, una asfixiante presión y un sistema defensivo que comienza desde la delantera. Conceptos que le permitieron a Venezuela tener el dominio del partido -sin necesidad de tener la posesión del balón- y no pasar demasiados apuros.

Todo esto nos lleva a valorar este proyecto más allá de si se logra clasificar al Mundial de Turquía o no. Lo más importante es que estos jugadores están siendo educados de manera que no tengan ningún tipo de problema de adaptación para cuando César Farías los necesite en la selección absoluta. Esto trae como resultado el que Venezuela tenga garantizado el recambio generacional para los próximos años y poder mantener o superar lo que se ha hecho hasta ahora.

Las categorías inferiores no pueden estar divorciadas de la absoluta, deben servir de escuela para que el salto del joven talento a las mayores sea lo menos brusco posible. Eso lo ha entendido muy bien Venezuela y por esa razón está teniendo éxito en el fútbol sudamericano. La clasificación o no a un Mundial depende de otros factores. Sin embargo, es imposible aspirar a este tipo de metas si no se trabaja de esta manera. Ojo a la Vinotinto...

http://u.goal.com/246000/246042hp2.jpg

Artículos relacionados