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Zabaleta, Garay y Fernández, tres integrantes de la defensa preferida de Sabella.

La defensa, ¿el punto débil de la Selección?

Zabaleta, Garay y Fernández, tres integrantes de la defensa preferida de Sabella.

Zabaleta - Garay - Fernandez - Argentina - Chile - Eliminatorias 10162012

La última línea deja dudas pero el equipo no pierde. ¿Alcanza con los de arriba? A ocho meses del Mundial, un repaso del aspecto defensivo en la era Sabella.

Cualquiera que haya visto más de 10 partidos de fútbol en su vida se dará cuenta de la diferencia entre los que atacan y los que defienden en la Selección argentina. Arriba, los nombres impresionan y hay recambio. Atrás, se mejora de a poco con lo que hay –muchos más marcadores centrales que laterales puros– pero todavía se duda. Incluyendo al arquero.

El equipo que dirige Alejandro Sabella ganó las Eliminatorias sudamericanas y clasificó al Mundial dos fechas antes, con bastante tranquilidad. Solamente perdió un partido por los puntos –ante Venezuela– y, a ocho meses de la Copa del Mundo, el exentrenador de Estudiantes de La Plata ya tiene 11 nombres preferidos, aunque sólo una vez pudo ponerlos a todos juntos: frente a Uruguay en Mendoza. En total fueron 15 partidos por la clasificación al Mundial –resta el compromiso del martes en Montevideo–, nueve amistosos con los jugadores que están en Europa y cuatro clásicos frente a Brasil con jugadores del medio local y el brasileño.

Y lo más criticado –además de convocar a muchos jugadores ex-Estudiantes– siempre fue la defensa. Los preferidos del DT son Sergio Romero en el arco con una línea de cuatro integrada por Pablo Zabaleta, Federico Fernández, Ezequiel Garay y Marcos Rojo. Jugaron cinco veces juntos: el mencionado encuentro ante Uruguay y los partidos en Buenos Aires frente a Venezuela, Colombia y Perú, más el amistoso contra Alemania en Francfurt.

En total, Zabaleta y Fernández jugaron 18 partidos cada uno como titulares; Garay 14 y Rojo 13. De las alternativas, el que más fue utilizado es Hugo Campagnaro, que jugó nueve partidos desde el arranque. Fabricio Coloccini y José María Basanta aparecen más atrás. “Pensamos en no tener sobresaltos en la defensa, a veces se puede y a veces no”, declaró Sabella luego de vencer a Perú. Es que el viernes pasado en el Monumental, la línea del fondo dudó un par de veces y eso en el Mundial será demasiado peligroso.

“Las críticas son normales por la calidad de los de arriba, pero no pasa nada, estamos trabajando para ayudarlos”, contestó Marcos Rojo el viernes en los pasillos del Monumental. El lateral izquierdo coincidió con Pablo Zabaleta, que ocupa el otro carril de la defensa, en que el gol de los peruanos fue producto de la “desconcentración” con la que comenzaron el partido. Ambos también destacaron la “reacción del equipo para darlo vuelta”. Además, Garay dijo que la formación “se afianza partido a partido” y admitió que quedan “varias cuestiones por corregir”.

Fede Fernández, por su parte, fue muy sincero en una entrevista brindada a Canchallena: “Yo digo que si los de atrás tuviéramos un 30 por ciento del potencial que tienen los adelante, vamos al Mundial tranquilos. Tenemos que darle equilibrio al equipo y estar bien parados. No hay presión, los de adelante tienen que brillar y salir en la tapa de los diarios y los de atrás tenemos que ayudar y hacer nuestro trabajo”.

Los jugadores lo tienen claro. Y, se sabe, admitir las falencias es el primer paso para mejorar. Sin embargo, aunque no todos los rivales sean iguales de fuertes, los números abalan a los preferidos del DT. En los cinco partidos que jugaron juntos, sólo recibieron un gol ante Alemania y otro ante Perú, enfrentándose a delanteros como Luis Suárez, Edinson Cavani, Thomas Müller, Miroslav Klose, Claudio Pizarro y Radamel Falcao, entre otros.

¿Más números? Cuando la dupla central fue Fernández-Garay –hay que sumar los amistosos con Suiza, Brasil, Suecia e Italia, y los juegos por Eliminatorias ante Ecuador (ida y vuelta), Paraguay, Perú, Chile–, Argentina nunca perdió en 14 partidos.

¿Entonces? Hasta aquí el balance es positivo, aunque la defensa no transmita la solidez necesaria y el arquero haya bajado peligrosamente su rendimiento. Hay tiempo para mejorar y hasta para probar alguna variante, pero Sabella ya tiene a sus elegidos y por ahora, mal no le fue.

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