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Christian viaja a Buenos Aires a recuperar a su exmujer, que mantiene una relación de trabajo y personal con Juan Díaz (Sebastián Estevanez), estrella de Boca y la Selección.

Título original: Superclásico
Año: 2011
Director: Ole Christian Madsen
Protagonistas: Paprika Steen, Anders Berthelsen y Sebastián Estevanez
País: Dinamarca

Para poder disfrutar de esta comedia danesa que fue preseleccionada para el Oscar como mejor película extranjera –finalmente no estuvo entre las nominadas-; se filmó casi por completo en lugares tradicionales de Buenos Aires y echa mano al Superclásico entre Boca y River para llevar adelante el guión, el espectador futbolero deberá dejar de lado los prejuicios.

Si acepta a Sebastián Estevanez (famoso entre las chicas por sus protagónicos en telenovelas) hablando el inglés a lo Carlitos Tevez siendo, en su debut en la pantalla grande, la estrella del Xeneize; si soporta una interpretación demasiado latina del porteño –tranquilos, el tango estará presente– y, sobre todo, si perdona los gags bizarros sobre la cultura futbolera –es importante sobrevivir a la escena del taxi–, la obra de Ole Christian Madsen valdrá la pena.

Christian (Anders Berthelsen), un danés cuarentón que disfruta más del vino que de la vida, viaja a Buenos Aires a buscar a su exmujer. Su hijo, un adolescente de manual, irá con él. Anna (Paprika Steen, La Celebración 1998), exfutbolista y representante de jugadores, es la agente de Juan Díaz (Estevanez), goleador de Boca y de la Selección argentina. Además, Anna y Juan viven juntos en una lujosa mansión y planean casarse.

El viaje de Christian a la Capital argentina en se produce en un momento cualquiera. Es la semana previa al Superclásico, que tendrá lugar en La Bombonera. Las aventuras de padre e hijo se trasladan desde La Boca al Cementerio de Recoleta, pasando por Monserrat y San Telmo. El director nos obliga a seguir varias sencillas historias.

Mientras el divorcio entre Christian y Anna se demora y Oscar, el hijo de ambos, vive un amor prohibido, el pase de Juan al San Pablo de Brasil se complica y Christian conoce a Mendoza (el fallecido Miguel Dedovich) en un bar típico donde se tomará mucho tinto y transcurrirán las líneas más interesantes del film.

En síntesis, Ole Christian Madsen (conocido en Argentina por Flamé y Citrón, 2008) nos muestra una comedia llena de estereotipos, que por momentos parece estancarse, pero que sin embargo revive por las buenas actuaciones de los daneses y Dedovich.

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