thumbnail Hola,
El Barcelona vive su particular 'Baby Boom'

El Barcelona vive su particular 'Baby Boom'

XPOSUREPHOTOS.com

Si alguna vez quieren decir a sus nietos que jugaron en el mejor equipo de la historia, primero deben tener hijos. La epidemia de embarazos, protagonista en la plantilla culé

Algo extraño sucede en Can Barça. No sé qué será, pero algo raro ocurre. Está de moda ser padre. Tener hijos se ha vuelto cosa de todos los días.

Alguien se imaginó una enorme fiesta azulgrana. Una noche en la que el descontrol fue protagonista: jugadores culés bebiendo alcohol, cariñosos con sus mujeres –incluso con mujeres ajenas-, tirados en el suelo –liderando Busquets-, revolcándose de placer en alguna mansión blaugrana, sexo desenfrenado mediante. Mal pensado ese “alguien”. Seguramente es casualidad.

Ninguna celebración exótica. Ni erótica. Debe ser amor puro. Ganas de generar vida. Si alguna vez quieren decir a sus nietos que jugaron en el mejor equipo de la historia, primero deben tener hijos. Acaso ese es el objetivo de media plantilla catalana. Parece que se pusieron de acuerdo, eso sí. Están en el momento justo.

Hay cracks que vienen teniendo más suerte que otros. Quizás haya más estrellas blaugrana interesadas en embarazarse. Hasta hace pocos días, los últimos privilegiados habían sido José María Pinto, Leo Messi (éstos últimos ya no están en la dulce espera, pues ya nacieron Nathan y Thiago), David Villa y Gerard Piqué, acaso el de mujer más famosa –y codiciada-: la bella Shakira.

Pero hace no mucho tiempo se supo también que Cesc Fábregas -junto a Daniella Semaan- se unió a la fiesta de la paternidad. Por si fuera poco, este viernes fue Víctor Valdés quien anunció en Twitter el nacimiento de su segundo hijo (y el de Yolanda), el hermano de Dylan. El portero titular exhibió una fotografía vestido para la ocasión en el hospital.

El Baby Boom puede complicar la situación económica de los muchachos de Rosell. Y es que el gasto se multiplica: biberones, pañales, cunas, chupetes, peúcos, etc. Que nadie se sorprenda si al presidente le llueven reclamos salariales. Tal vez no alcance ni para preservativos...  

Artículos relacionados