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Con el título conseguido por Paris Saint-Germain, Ezequiel Lavezzi y Javier Pastore se sumaron a la lista de argentinos que dejaron su huella en el país galo.

Con el nuevo campeonato francés conseguido por el Paris Saint Germain, el Flaco Javier Pastore y el Pocho Ezequiel Lavezzi se sumaron a una exclusiva lista de argentinos que triunfaron en el país galo.

Gabriel Heinze, hoy en Newell’s Old Boys jugando sus últimos partidos como profesional, en 2004, 2010 y 2011 consiguió alzar cinco trofeos. El primero fue una Copa de Liga con el PSG y los otros cuatro los consiguió con el Olympique de Marsella: dos Copas de Liga, una Súper Copa de Francia y una Ligue 1.

Un compañero de Heinze en La Lepra, también cuenta con un pasado triunfal en el país galo. Se trata de Lucas Bernardi, quien en 2003 consiguió con el Mónaco ganar la Copa de la Liga.

Junto al Gringo, Lucho González fueron los primeros argentinos campeones en el OM. Allí Lucho consiguió una Ligue 1 (2009/10), tres Copas de Liga consecutivas de 2009 a 2012) y dos Super Copas de Francia (2010-2011).

Un ex compañero de Lucho en Porto también triunfó en el país galo, pero jugando para el Olympique de Lyon, Lisandro López, el ex Racing. Licha consiguió una Copa de Francia en 2011/12 y una Súper Copa en la temporada 2012/13. Además en 2010 fue elegido el mejor jugador de la Liga.

Juan Pablo Sorín jugó una solo dos años en el país galo y con eso le alcanzó para conseguir un título. Fue la Copa de la Liga de 2004 jugando para el PSG que hoy tiene a dos argentinos campeones.

Otro que jugó poco en Francia, pero que marcó mucho fue Néstor Fabbri quien entre 1998 y 2001 conquistó tres títulos. La Tota jugando para el Nantes ganó la triple corona: una Copa de Liga, una Súper Copa y una Ligue 1.

Así como Heinze y Bernardi juegan actualmente en el campeonato argentino y se consagraron en Francia, Fernando Cavenaghi también dejó su huella, y bastante profunda, en el país europeo bastantes años antes de volver a River. Cave conquistó cinco títulos entre 2007 y 2009 con Girondis de Bordeaux: dos Súper Copas, dos Copas de Liga y una Ligue 1. Además, el nueve fue elegido mejor jugador extranjero en 2008. El técnico hoy en día del Cavegol es Ramón Díaz, quien también supo triunfar en Francia. El Pelado conquisto la Copa de la Liga en el 91 con el Mónaco.

Siguiendo con actuales entrenadores de clubes argentinos campeones, Carlos Bianchi (Boca) sigue siendo hasta nuestros días uno de los máximos goleadores de la historia del fútbol francés, donde lo recuerdan como el “rompe redes”. Llamativamente el Virrey nunca salió campeón en el país europeo en ninguno de los tres clubes para los que jugó (PSG, Stade de Reims y Racing Estrasburgo), pero entre el 74 y el 79 fue cinco veces quien más goles metió en la Liga.

El otro técnico argentino en actividad en el país que marcó en su paso por Francia fue Jorge Burruchaga, quien hoy comanda a Atlético de Rafaela. Burru nunca salió campeón en el país galo, pero en su paso por Nantes fue elegido como el mejor jugador extranjero en la temporada 1985/86.

Si Bianchi es el “rompe redes” de Francia, Delio Onnis fue llamado el “ADN del gol”, debido a que el ex Gimnasia y Esgrima La Plata, sigue siendo el máximo goleador de toda la rica historia del “fútbol champagne” al anotar 299 goles entre 1972 y 1986 jugando para el Stade de Reims, Mónaco, Tours y Toulón.

Por último hay que destacar a dos jugadores que si bien no son argentinos han marcado tanto el fútbol de acá como el francés. Se trata de Enzo Francescoli y de David Trezeguet. El Principe fue campeón en la temporada 89/90 de la Ligue 1 con Olympique de Marsella donde además fue elegido como mejor jugador extranjero. Por su parte el franco-argentino, que aun juega en Newell’s al lado de otros dos campeones en Francia como Heinze y Bernardi, ganó dos Ligue 1 (96-97 y 99-00), en el 98 fue elegido como mejor jugador joven de la liga y con al selección gala consiguió la recordada Copa del Mundo en el 98 y la Eurocopa de 2000. Gracias a estos jugadores de todas las épocas Argentina pisó, pisa y seguramente pisará fuerte en Francia.

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