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Tottenham ya no es un equipo dependiente de un sólo jugador tras la partida del galés a Real Madrid. Ahora apuesta por Lamela, Soldado y Eriksen para cubrir esa ausencia.

ANÁLISIS

Fue la pregunta que se le hizo incesantemente a Andre Villas-Boas en la pasada temporada: ¿Tottenham depende de un sólo futbolista? ¿Podría sostener su nivel sin Gareth Bale?

Ahora el club del norte de Londres tendrá que encontrar la respuesta. En varias oportunidades, durante el último campeonato, Bale fue clave con sus destellos para que los Spurs consiguieran puntos vitales con los que terminaron metiéndose entre los mejores del certamen.

Luego de la transferencia récord de U$S150 millones del galés a Real Madrid, Tottenham ya no podrá usar su principal carta para descansar por momentos en la táctica "dénsela a Gareth".

Hubiera sido imposible encontrar un jugador para sustituir pieza por pieza a Bale, por ende el club optó por invertir el dinero para reforzar todos las sectores del campo de juego.

Siete jugadores de primer nivel internacional han desembarcado en White Hart Lane durante este mercado de pases. Roberto Soldado, Erik Lamela, Paulinho, Christian Eriksen, Nacer Chadli, Etienne Capoue y Vlad Chiriches tendrán que adaptarse rápido si los Spurs aspiran a meterse en los puestos de clasificación a la Champions League, aunque el equipo aparenta ser mucho más fuerte que el de la temporada pasada, más allá de la partida de Bale.

La responsabilidad de reemplazar los 21 goles que convirtió en el reciente torneo el actual futbolista merengue recae sobre Soldado y el español empezó bien, marcando de penal contra Crystal Palace y Swansea.

Pero el hecho de que Tottenham aún no haya anotado tantos a partir de jugadas elaboradas demuestra que se necesita quién abastezca a Soldado. El atacante de 28 años marcó sus 24 goles en la última edición de La Liga desde dentro del área, lo que demuestra que no es un hombre que cree sus propias acciones de peligro. Por el contrario, necesita compañeros que lo asistan y las contrataciones de Eriksen y Lamela serán fundamentales en ese sentido.

Villas-Boas cuenta con uno de los mediocampos más fuertes y sólidos de Inglaterra, formado por Paulinho, Capoue, Sandro y Dembele, pero para abrir las defensas rivales deberá recurrir a un enganche que podría ser Eriksen o Lewis Holtby.

Eriksen logró un nivel por momentos brillante, aunque tiene tendencia a la intermitencia durante los partidos. De todas formas, los 13 goles y 23 asistencias en la última temporada con la camiseta de Ajax demuestran que es un jugador que puede hacer diferencia en los metros finales.

Los Spurs intentarán que sea Eriksen entonces quien cree juego para Soldado y además que se asocie con Lamela, quien deberá asumir el rol que Villas-Boas tenía asignado para Bale en su sistema 4-3-3/4-2-3-1.

Se espera que el zurdo argentino le aporte al equipo la explosión del galés, pese a no tener su potencia física, dado que el exRiver sí cuenta con la habilidad natural para romper líneas defensivas.

Recostado sobre la derecha, Lamela demostró que puede ser importante a la hora de finalizar jugadas y convirtió 15 goles para Roma en la pasada edición de la Serie A, por lo que podría beneficiarse tanto como Soldado de la facilidad de Eriksen para eliminar rivales y meter pases entre líneas.

Además, por su capacidad para colocar disparos, Lamela llegó a ser comparado con Robin van Persie, más allá de que el futbolista de 21 años también se siente cómodo desempeñándose como un número 10 tradicional. Seguramente intentará crear juego desde la derecha hacia el centro, generar espacios para que el lateral Kyle Walker pueda pasar por afuera y meter balones cruzados para la aparición de Soldado.

En el otro flanco, Andros Townsend puede colaborar para ensanchar al equipo, mientras que Villas-Boas también podría optar por Chadli o Eriksen como extremos.

El problema, en ese caso, sería la falta de profundidad y la dependencia de dos zagueros de gran resistencia pero poco confiables con la pelota y con algunas deficiencias defensivas.

Con la partida de Bale, los otros jugadores deberán asumir una responsabilidad mayor y allí se encuentra un argumento sólido para decir que, a priori, Tottenham se encuentra en una mejor posición para afrontar lo que se viene con respecto a la última temporada, e incluso si algunas piezas se lesionaran, sería solucionable.

Paulinho podrá aportar goles desde el mediocampo, pero la clave será cómo se afiance el nuevo trío ofensivo conformado por Soldado, Lamela y Eriksen. Entre los tres, tienen la calidad en el pase, la habilidad para la gambeta y la determinación frente al arco para compensar el alejamiento del futbolista más caro de la historia.

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