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Las dos competiciones europeas se quedaron sin italianos en semifinales. Y a diferencia de la histórica canción de Gianna Nannini, lo que se vive es "un invierno italiano".

Se acabó la participación de los equipos italianos en las competiciones europeas. Por la UEFA Champions League quedó eliminado Juventus, futuro bicampeón de la Serie A, mientras que en el marco de la UEFA Europa League, el que se despidió fue Lazio.

La temporada 2012-13 no había comenzado de la mejor manera para el Calcio. Publicado el Coeficiente UEFA, que se rige según los resultados de los clubes de cada país en los certámenes internacionales, se conoció que la Serie A había quedado en la cuarta colocación de esa tabla, lo que significaba que sólo contaría con tres cupos para la Champions (dos directos y uno para repechaje) y tres para la Europa League.

Después de años y años de ser considerado el torneo más atractivo del continente y del mundo, el Calcio experimentaba una caída a partir el 2006, año agridulce por conseguir la Selección Azzurra la Copa del Mundo pero a su vez destaparse el Calciopoli, un escándalo de partidos arreglados que derivaría en el descenso de la Juve y el descuento de puntos para varios equipos.

Y el balance de la participación en los certámenes europeos fue el reflejo de este momento. Los clasificados a la UCL fueron la Vecchia Signora como campeón, Milan como escolta y Udinese por salir tercero. Pero este último, obligado a jugar el Repechaje, ni siquiera accedió a la fase de grupos al perder por penales ante Sporting Braga.

Por el lado de la UEL, fueron cuatro los integrantes de la ronda de grupos: el mencionado equipo de Friuli, Inter de Milan, Lazio y Napoli. De los cuatro, pudieron avanzar tres a los dieciseisavos. ¿Quién quedó afuera? Udinese, una vez más. Pero de los tres, sólo el equipo romano pudo imponerse en su zona.

Volviendo a la Champions, Juventus pudo finalizar primero en el Grupo E, mientras que Milan apenas pudo culminar segundo en el Grupo C, que quedó en manos de Málaga. Los octavos de final le depararían enfrentarse a Celtic y Barcelona respectivamente. Los de Antonio Conte no tuvieron mayores inconvenientes, mientras que los de Massimiliano Allegri sorprendieron a los catalanes en San Siro, pero en la revancha no tuvieron chances y cayeron 4 a 0.

Los cuartos de final le depararon al monarca italiano cruzarse con Bayern Munich. Ni en la ida ni en la vuelta pudieron hacerle sombra y se despidieron luego de sendas derrotas 2 a 0. Más allá de su liderazgo absoluto a nivel doméstico, el club Bianconeri mostró falencias graves ante el flamante campeón de la Bundesliga.

Por el lado de la Europa League, el camino de Napoli se cerró en los dieciseisavos de final cuando cayó por un contundente 5 a 0 global ante Viktoria Plzen; en tanto que Inter derrotó sin problemas a CFR Cluj y Lazio hizo lo propio ante Borussia Mönchengladbach.

En los octavos, el Neroazzurro pudo igualar el 3 a 0 padecido en la ida ante Tottenham Hotspur, pero en tiempo suplementario sufrió un gol letal que terminó con sus aspiraciones. El equipo de la capital pudo vencer en ambas ocasiones a Stuttgart y se metió entre los mejores ocho, donde se toparía con Fenerbahçe. El equipo turco sentenció la historia en la ida disputada en Estambul, ganando por 2 a 0, y se encargó de cuidar el 0 a 0 en el Olímpico. Así, la última esperanza italiana se despedía.

Los dos torneos que organiza la UEFA a nivel continental no tienen italianos entre los mejores cuatro. El mismo Calcio que, con doce títulos, comparte con España el privilegio de ser el país que más orejonas levantó. La última fue la de Inter en el 2010, de la mano de José Mourinho. Pero parece una isla dentro de la actualidad europea, donde varias ligas crecen mientras la Serie A se desvaloriza, sin figuras rutilantes, con un bajo nivel de juego y, sobre todo, con déficit a la hora de la competencia internacional.

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