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Goal se mete en el interior del Real Madrid para vivir una jornada de trabajo junto al entrenador Merengue.

Son muchos los trabajos cuyo rendimiento se mide por las horas empleadas en su desarrollo. Aunque también los hay otros en los que son los resultados finales los que marcan únicamente el éxito o no de la actividad, independientemente del tiempo invertido. El deporte suele entrar dentro de este último tipo, donde sólo las victorias, los títulos o las medallas te abren las puertas de la gloria. Aunque no es menos cierto que la expectativa que despierta la jornada laboral de los deportistas es superlativo.

Un día de trabajo de Carlo Ancelotti, entrenador de Real Madrid, es de unas nueve horas en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. Así lo ha reconocido el propio técnico de Reggiolo en un encuentro informal con periodistas este miércoles al que estaba invitado Goal como única web de deportes presente. Y he aquí cómo sería un día tipo para Carlo Ancelotti en su trabajo:

Las 09:30 es la hora de inicio para Carlo Ancelotti. A esa hora llega a la Ciudad Deportiva del Real Madrid para reunirse con todo el cuerpo técnico merengue, incluidos Paul Clement, Zinedine Zidane, Giovanni Mauri y William Vecchi. Es momento de evaluar a los jugadores que están disponibles para la sesión de ese mismo día, y elegir los ejercicios a realizar en función del programa del preparador físico. Dependiendo de si es una sesión de fuerza, recuperación, táctica o estimulación, es Paul Clement el que suele disponer los ejercicios a hacer y preparar el campo de entrenamiento mientras que Ancelotti explica a los jugadores en qué consiste la sesión en una pequeña reunión dentro del mismo vestuario.

El entrenamiento de las 11:00 es el eje sobre el que gira todo el día. Entre una hora y noventa minutos de sesión, siempre con pelota. Siempre. Los jugadores son los protagonistas, bajo la batuta de Paul Clement, que los va guiando, el apoyo de Zidane, y las observaciones de un Carlo Ancelotti que asiste bien atento a las evoluciones de sus pupilos. Al final de la sesión, y mientras Ancelotti analiza el entrenamiento con sus jugadores antes de despedirles, Zinedine Zidane es el que suele hacer trabajo extra individual con determinados jugadores. Especialmente, los atacantes.

Aunque en la residencia de Valdebebas hay comedor, los jugadores madridistas no suelen quedarse a comer. No es obligatorio para Ancelotti, como tampoco lo es el desayuno. Cada jugador tiene una serie de recomendaciones para cuidar su alimentación, dependiendo del tipo de esfuerzo en los entrenamientos, eso sí. Ancelotti sin embargo sí que se queda a comer en Valdebebas. Y en un día normal, se queda después hasta las 18:30 de la tarde aproximadamente en las mismas instalaciones merengues. ¿Para qué? “Para ver fútbol, principalmente”, reconoce el propio técnico de Reggiolo.

El Real Madrid tiene un cuidado equipo de scouters para los análisis de los rivales. Vídeos compactados de aproximadamente quince minutos que suelen exhibir a los jugadores en la reunión matutina del mismo día del partido. Sin embargo, Carlo Ancelotti, gusta también de visualizar él mismo a los rivales y, sobre todo, los partidos del propio Real Madrid. Para ver los fallos y los aciertos con sus propios ojos y así luego poder analizarlo de primera mano para explicarlo a sus pupilos. Día a día, semana a semana. Nunca más allá. Con un calendario tan apretado, no hay tiempo que perder ni explicación que desperdiciar.Así, a menos de una semana de enfrentarse al Schalke 04, y a pesar de que esta semana gozaban de más tiempo, en el Real Madrid todavía no han preparado el duelo de Champions League siquiera. Antes de ver la paja en el ojo ajeno, hay que limar la viga en el propio.

La clave, según el técnico merengue, es tratar a los jugadores de igual a igual. Ni ser un sargento de hierro, ni ser tampoco sumiso a sus intereses. El respeto se gana, no se impone. Así es el método de trabajo de Carlo Ancelotti. Así es su jornada laboral a los mandos de uno de los equipos de fútbol más grandes del mundo.

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