thumbnail Hola,

El presidente afirma que ahora están mucho mejor en lo económico y patrimonial, pero sin dispendios, ya que hasta las fotocopias aún las hacen en blanco y negro.

Sandro Rosell ha sido entrevistado en MD sobre la actualidad del FC Barcelona y ha dejado entrever cuales serán sus líneas maestras de cara a lo que le queda de mandato, y más allá, puesto que intentará dejar una huella que marque el barcelonismo una vez deje la presidencia del club. Cosa que por otra parte ha querido dejar claro que no está entre sus previsiones a corto plazo.

Según Rosell el Barça ha avanzado en el plano patrimonial respecto al momento de su llegada a la presidencia: “Estamos mucho mejor. Hemos recomprado la parcela de terreno que había vendido la junta anterior en Sant Joan Despí, el Picadero se caía y ahora es una sala a la que se puede sacar rendimiento y da servicio al socio, se han mejorado las zonas de vestuarios. Económicamente también estamos mucho mejor. Este año llegaremos a los 130 millones de reducción de la deuda desde que llegamos. Hemos crecido a base de nuevas inversiones, obtuvimos el récord de beneficios y los bancos confían en nosotros porque estamos pagando puntualmente”, afirmó sacando pecho el presidente.

Otra de las inquietudes del “soci culé” es como está su club precisamente en lo que a él le afecta, socialmente. Rosell ahí va con más cautela: “Se está sufriendo la crisis, pero el Barça es una burbuja porque se han dado de baja poquísimos socios. No se han subido los precios de los carnets ni se hará hasta que acabemos el mandato. A nivel global, ha crecido el interés de los aficionados. Somos números uno en Twitter y en Facebook, y hay un estudio que demuestra que los aficionados del Barça en el mundo son 350 millones. Ojo, gente que dice que su primer equipo es el Barça”, aseveró.

Un tema de lo más polémico fue haber intentado crear la Grada de Animación: “No me arrepiento porque estaría muy bien tenerla, pero no ha podido ser. Uno de los errores fue no reconocer un documento que hicimos con grupos como los Boixos Nois. Y fue un error no reconocerlo porque era un documento muy bueno para el club. Un documento en que reunimos a todos los grupos de animación renunciando a su identidad individual, aceptando todos tolerancia cero con la violencia, aceptando animar conjuntamente. Lo que pasa es que tenía la certeza de que se hubiese empleado en nuestra contra cuando era algo favorable para el club. Y como sé cómo funcionaba la demagogia en estos casos, pensamos que era mejor explicarlo más tarde. Fue un error”, admitió Rosell.

Y es que la afición últimamente lanzó una bengala en el estadio: “Nos sabe muy mal, fue triste, pero es el único incidente que hemos tenido en tres años. No sabemos quién tiró la bengala. Y los Mossos tampoco. Pero si le identifican y es socio, irá a la calle inmediatamente. Tardará un minuto en dejar de serlo”. Sin embargo Rosell considera normal dar entradas a determinados grupos a más bajo precio: “Ha sido una práctica habitual en muchos clubs”.

Por último quiso aclarar el tema de las pancartas, puesto que retiró una que iba en su contra pero dejó la ya famosa del cementerio. Lo quiso explicar lanzando balones fuera: “Los encargados de seguridad se rigen bajo unas órdenes internas y no tienen en cuenta otras consideraciones. Yo coincido con este criterio, sigo pensando que cualquier pancarta que sea ofensiva con el presidente, miembros de la junta, un ex presidente, un socio o con cualquier persona sea quien sea debe ser retirada”, finalizó el presidente.

Artículos relacionados