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A diferencia de lo que pasa cuando Barça o Real Madrid son los que se quejan, las altas esferas del fútbol nacional hacen caso omiso al resto de clubes.

OPINIÓN

Las asignaciones arbitrales para la Copa del Rey, así como para la próxima jornada de Liga, ponen de manifiesto lo que todos saben, que para la RFEF y la LFP los equipos más humildes no merecen ningún respeto. Ejemplos hay a montones, pero sólo me voy a remitir a los últimos tiempos.

Un caso muy palpable es el de los equipos sevillanos. Muy perjudicados en el tema arbitral desde que empezó la temporada, dos de sus 'enemigos', Undiano Mallenco en el caso de los verdiblancos y Mateu Lahoz por los de Nervión, se volverán a cruzar en su camino próximamente.

El primero, por ejemplo, hace menos de un mes puso el Villamarín patas arriba convirtiendo en penalti una falta que salía casi un metro fuera del área. Que el juez de línea le advirtiera y Undiano hiciera caso omiso a sus indicaciones sólo demuestran una lamentable actuación. Pero no hay castigo, nada de la famosa nevera. Tanto es así que, inexplicablemente, el navarro volverá a pitar al Betis la ida de cuartos final de la Copa.

Muy diferente es el caso de que sean Real Madrid, Barcelona o incluso Atlético de Madrid los que se quejen. Históricamente los más beneficiados por los árbitro, cuando son estos clubes los que levantan la voz no hay quien les tosa en las altas esferas. ¿O acaso Ayza Gámez va a volver a arbitrar en un futuro próximo a los blancos?

Pese a que frente al Celta no tuvo ninguna incidencia en el marcador y que la expulsión a Sergio Ramos fue merecida, y la sanción justa por haber insultado el sevillano al árbitro,  permítanme la licencia de dudar que el colegiado vasco se vuelva a encontrar con el Madrid de aquí a final de temporada.

Buena parte de la culpa la tiene la prensa, no me cabe la menor duda. Los medios sólo se hacen eco de los errores arbitrales cuando los grandes salen perjudicados, y aunque esto ocurra un número mínimo de veces, es así. ¿Pero hasta cuándo?

Retomando el ejemplo de los equipos sevillanos, después del escándalo del Pizjuán en el Sevilla-Barcelona, Mateu Lahoz volverá a arbitrar a los de Míchel en la jornada 20 frente al Getafe... ¡Y todavía los culés se atreven a criticarlo por dejar jugar!

¿Qué tiene que pasar para que esta situación cambie? ¿Alguna vez habrá justicia con los más pequeños? Son demasiadas preguntas sin respuesta que, también, están haciendo que cada vez haya menos interés en el fútbol de a pie. El que no gustaba, pero levantaba pasiones. El de verdad, el de más allá de los grandes.

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