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Adiós a Antonio Roma

Adiós a Antonio Roma

Roma detiene el disparo de Delem.

El legendario arquero de Boca murió este miércoles. En Goal.com queremos recordarlo en el momento cumbre de su carrera: cuando hace 50 años le atajó un penal a Delem y fue campeón.

Antonio Roma, leyenda de Boca y titular en la Selección Argentina los mundiales 1962 y 1966, murió este miércoles a las 13.15. Su velatorio se realiza desde las 20 en Cucha Cucha 1875. Pero en Goal.com queremos recordarlo vivo, en su tarde más gloriosa:

Al cumplirse medio siglo de aquel 9 de diciembre de 1962, el exarquero de Boca recordó la histórica tarde en la que le arrebataron la posibilidad del campeonato a River: "Pasaron 50 años y se sienten un poco. Boca ganó el título gracias a la atajada del penal. Era el anteúltimo partido de un torneo largo de 38 partidos, River nos llevaba un punto de ventaja y el partido ganado otorgaba 2 unidades; si ganaban o empataban ellos, estaban para el campeonato".

Roma relató aquel superclásico que era virtualmente una final: "En el primer tiempo, Antonio Carrizo le hace un penal a Valentim que lo convierte. En el segundo tiempo, faltando 4 minutos, en el mismo arco, saltaron dos defensores, Silvero y Simeone, yo salí a buscar la pelota, pero Delem se dejó caer ante Simeone y el árbitro (Nai Foino) cobró penar. Los de Boca lo querían comer al réferi, no era tan fácil que un juez cobre un penal cerca del final y en la cancha de Boca".

"Me quedé a un costado, estaba tranquilo, levanté un pedacito de césped del piso, e hice una promesa; ‘si tengo la suerte de atajar el penal, me voy caminando hasta Luján’. Y la cumplí, me acompañó Simeone el lunes siguiente", continuó.

Pese al medio siglo que separa los hechos del presente, Roma tiene todo grabado con una presición asombrosa: "La pelota de Delem iba muy esquinada al palo derecho, para poder tapar el arco tenés que tener algo, la experiencia, si salís de frente al arco no lo tapás; pero si salís en diagonal te tapa 3 metros. La pelota prácticamente me había pasado, pero el cuerpo barrió hacia delante. No me adelanté, el cuerpo parecía que terminó en el área chica pero no la pelota, me decían que me había adelantado pero no".

La protesta de Delem, y de todo River, por el adelantamiento fue inmedata. "Penal bien pateado es gol", le dijo Nai Foino, a Delem, sellando una frase que quedó para siempre en el imaginario colectivo del fútbol argentino.

"Después de que atajé el penal, la cancha se cayó a pedazos fue un infierno, se metió la gente. Pasaron los 4 minutos y se ganó el partido. Después vencimos a Estudiantes y fuimos campeones. Boca lo necesitaba porque hacía años que no ganaba", cerró el legendario arquero.

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