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Mientras las fases previas arrancaron, los favoritos al trono europeo siguen mejorando planteles y empiezan a trabajar. Manchester City, PSG y Chelsea, nuevos referentes a temer.

 José David López
 Análisis | UCL
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El fútbol europeo ha logrado aglutinar históricamente a los mejores clubes del planeta, añadiendo jugadores sobresalientes cada año e indagando en la perfección sistemática de sus planteamientos. El resultado de décadas de competitividad y búsqueda extrema de minimizar errores, se aprecia hoy en día con una enorme equidad e igualdad entre la gran mayoría de rivales. Un amplio sector que puede sorprender, lograr alguna gesta y quedar para la historia como una generación mítica. Sin embargo, la cruel realidad, acrecentada en los últimos tiempos y que amenaza con seguir su inexorable camino, apenas deja a un exclusivo elenco de clubes con posibilidades reales de ganar su preciado tesoro, la Champions League.

El gran reto continental y toda la extrema competitividad que lo rodea cada temporada, ha llevado a clubes históricos a un segundo escalón por su incapacidad financiera y posterior reducción de nivel deportivo. El aterrizaje de grandes inversores no ha sido concebido de igual manera en todos los países que optan al gran título continental y mientras unos ‘elegidos’ han logrado agigantar su caché para situarse en el mejor momento de su historia, otros han caído por el precipicio ante la nulidad de sus proyectos. Barcelona y Real Madrid seguirán siendo por potencial deportivo y capacidad global, dos de los grandes candidatos a la Champions League 2012-2013 pero lejos de sumarse a ellos varios ‘clásicos’, ahora Europa les reta con nuevos clubes dispuestos a reivindicar sus inversiones millonarias en el césped.

Manchester City: Desde la temporada 2007-2008, hace exactamente seis años, el equipo citizen acumula pérdidas exactas de 510 millones de euros solo en el mercado de fichajes (sin revisar los gastos de fichas de jugadores, entrenadores o contratos). Un déficit generado entre lo invertido y lo que ha ingresado, algo que evidencia la fuerza financiera y la locura inversora del Sheik Mansour (político emiratí y miembro de la familia gobernante en Abu Dhabi) desde que accediera a buscar divertimento y solvencia a un club que justo ahora, empieza a saborear el éxito de sus grandes pretensiones. Tras pequeños saltos competitivos, clasificaciones europeas e inicios en Champions, el club celeste logró sobre la hora el título de la Premier League en un golpe anímico importantísimo para generar ilusión de cara a esta campaña. Porque es ahora cuando, ya como referente inglés, pretende el salto definitivo con una plantilla llena de estrellas que lograron su primer gran éxito unidos bajo la tutela de Roberto Mancini. A falta de dos-tres fichajes que llegarán en breve, los Agüero, Balotelli, Silva, Kompany, Hart o Yaya Touré, solo completarían el círculo con la primera Champions League de su historia.

MANCHESTER CITY: A POR EL ASALTO DEFINITIVO A EUROPA

Chelsea: Navegando en una misma dirección, bajo premisas similares pese a los demasiados altibajos surgidos, el ya gigante europeo londinense, buscó su gloria a base de millones y caprichos del millonario Roman Abramovich. Resulta curioso que para ello haya tenido que alterar el banquillo con varios de los más afamados técnicos del mundo (Mourinho, Hiddink, Ancelotti) y que además, solo cuando el fracaso apareció en sus proyectos, la reacción le hizo tocar techo (como ocurrió en las etapas con Avram Grant primero y con Di Matteo después) hasta lograr su obsesión particular, la Champions League. Un premio casi demandado a base de cheques al portador pues desde que el magnate ruso accedió a su cargo, acumula nada menos que 730 millones de pérdidas solo en traspasos (sin revisar los gastos de fichas de jugadores, entrenadores o contratos). Primero encontró regularidad en Inglaterra, después empezó a sumar éxitos en forma de títulos, tocó el brillo continental en varias ocasiones y remató su odisea financiera este verano 2012 en Múnich con una final sorprendente. Y justo ahora, cuando alcanzó la meta, parece que el estilo será diferente y las doctrinas buscarán un nuevo impacto a tenor de la llegada de dos virtuosos como Eden Hazard y Oscar (a falta muy probablemente de algún refuerzo de nivel por añadir). Ser regular en Europa y volver a reinar en su país, asignaturas renovadas.

CHELSEA: LAS NUEVAS PREMISAS DEL CAMPEÓN EUROPEO

PSG: Pese a haberse asomado al éxito a finales de los noventa, la capital parisina jamás ha tenido un claro referente competitivo con regularidad. Cierto que en el Parque de los Príncipes siempre existió la aureola sobre cracks enigmáticos (¡Cómo no recordar a Weah, Rai, Djorkaeff o Ginola¡) pero nunca un proyecto suficientemente atrevido como para retar a los gigantes europeos. Tras analizar en la sombra sus movimientos mercantiles e inversores, testear el aterrizaje y prepararse con los miembros adecuados, el millonario Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, príncipe de Qatar, decidió que una capital con el nivel adquisitivo, turístico y romántico de París, necesitaba un proyecto futbolístico a esa altura y que, además, ese epicentro concreto sí podría ser atractivo a inversores y futuras ganancias. Y en solo año y medio, con un gasto ya acumulado de 200 millones (sin revisar los gastos de fichas de jugadores, entrenadores o contratos), ha conseguido volver a la competitividad en Francia (donde los últimos años incluso titubeó con el descenso) y situar al equipo de regreso a la Champions League siete años después. Con una apuesta clara por sacar de Italia a todos sus grandes jugadores (debido a que la situación de sus clubes es más complicada en lo monetario y al conocimiento de Leonardo, como director deportivo), ha logrado unir en tiempo record a Ibrahimovic, Thiago Silva, Lavezzi, Pastore o Nené. Su único objetivo está claro, levantar su primera Champions League y la segunda en la historia del fútbol francés.

PSG: UN NUEVO ACOMPAÑANTE EN LA ÉLITE

No habría que olvidar nunca a los clásicos porque Bayern de Múnich (que mantiene la base del pasado curso como sub-campeón pero ha fichado con mucha inteligencia), Manchester United (tuvo la Premier ganado y siempre es extremadamente competitivo) o incluso la renovada ambición de la Juventus (de regreso a la élite con un grupo muy bien trabajado y reforzado), tendrán claras opciones de poder competir por el trono europeo. Un lugar privilegiado que parece ignorar a muchos de quienes un día la honraron (Inter de Milan, Milan, Marsella, Oporto o Ajax), y que nos descubre este año una nueva era donde los millones y el potencial financiero son el privilegio mínimo para optar al éxito.

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