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México: el Oro Olímpico es solo la mitad del camino, el Tri debe apuntar a lo máximo

México: el Oro Olímpico es solo la mitad del camino, el Tri debe apuntar a lo máximo

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Después del Oro obtenido, el fútbol mexicano entró en una nueva etapa de un proceso que los llevará a la excelencia deportiva, o al fracaso rotundo. Los clubes tienen la palabra.

Por Pavel Ibarra Meda

México entero estuvo de fiesta durante todo el día y toda la noche, siendo un país futbolero por excelencia, el oro Olímpico significa el reconocimiento más grande para el fútbol del país. Este logro ha sido parte de un proceso que comenzó hace algunos años, en donde los clubs de la Liga Mexicana se pusieron de acuerdo para invertir más tiempo y dinero en su trabajo con el fútbol base.

Los frutos comenzaron a rendir desde el año 2005, ganado su primer campeonato Mundial en la categoría Sub 17 y el primero en la historia de México. Durante esa temporada aparecieron algunas estrellas jóvenes que provocaron mucha ilusión por el futuro del fútbol mexicano. A pesar de que aún están jóvenes, tanto Giovani dos Santos como Carlos Vela (estrellas del Campeón de Perú 2005), apenas están logrando tener un cierto tipo de estabilidad. Vela está a punto de entrar en una etapa de equilibrio con la Real Sociedad y Giovani se está comenzando a erigir como uno de los pilares del Tri.

Este proceso ha pasado una etapa importante que culminó el día de ayer con el oro olímpico, pero solo fue una etapa de un proceso mucho más grande, que seguramente tiene tomado en cuenta la Federación Mexicana de Fútbol. Podríamos decir que el haber obtenido el oro Olímpico, ha sentado las bases para que las generaciones venideras vean como ejemplo a estos jóvenes y se inspiren en base a la confianza en uno mismo. La intención es mantener esa mentalidad ganadora.

Lo que aún no se sabe con certeza, es si los clubes están dispuestos a seguir el camino de este largo proceso y verán por el bien del país, o si verán por el bien de ellos mismos. De entre los jugadores que ganaron a Brasil el pasado sábado, hay un número importante de ellos que cuentan con las condiciones para jugar en el fútbol europeo. Marco Fabián, Jorge el “Chatón” Enríquez, Hiram Mier, Darvin Chávez, Héctor Herrera, Diego Reyes, Javier Aquino y Miguel Ponce, tienen un futuro brillante por delante.

El caso de Oribe Peralta es especial, el delantero está en la madurez futbolística natural (28 años), por lo que acomodarlo en algún club grande de Europa sería una misión muy difícil. A pesar de esto, el “Cepillo” bien podría jugar en cualquier equipo y dar buenos resultados. También David Cabrera y Alan Pulido son futbolistas con futuro prometedor, que se quedaron al final fuera por diferentes situaciones, ambos fueron parte importante del proceso y no se les debe dejar fuera de este mérito.

El siguiente paso dentro de este largo proceso, es darle continuidad al crecimiento de estos futbolistas, con la mira bien puesta en el Mundial 2014. Los clubes no deberían poner obstáculos para dejar ir a sus jugadores, especialmente si llega un club grande de Europa por ellos. Esta es la parte que no queda claro si los dueños de los equipos entienden por completo, ya que deben aprender a dejar ir a sus futbolistas que mejor representan a México.

La idea es que los dueños asimilen, que el organismo del fútbol mexicano debe trabajar en conjunto para lograr los mejores resultados posibles. Recordemos a España apenas a principios de milenio y lo mal que le iba con críticas por desperdiciar su talento. Ahora son una de las mejores selecciones de la historia del fútbol, esto lo lograron en un proceso muy largo. Dicho proceso comenzó con la obtención del Mundial Sub 20 en 1999, cuando vencieron a Japón por 4 goles a 0. Llegarían a otra final en el año 2003 en la misma categoría, en la que perderían ante Brasil por 1 gol a 0. La mayor virtud de España durante el proceso, fue la paciencia demostrada ante la lluvia de críticas, México debe tenerla igual porque no todo el camino será fácil ni lo ha sido.

Este es el ejemplo que se debe seguir, continuar trabajando y en caso de México, intentar que los mejores jugadores se encuentren jugando en el fútbol más competitivo que se pueda. Los españoles tienen fácil esta parte por el gran nivel de la Liga de España, para México será un poco más laborioso y complicado lograr que sus futbolistas alcancen todo su potencial, si no los mandan al viejo continente.

Si se logra vender a la mayoría de estos jugadores a clubes europeos, habrá comenzado la segunda etapa de este proceso. Durante esta etapa se debe apuntar a darle rodaje a todos estos futbolistas, en el fútbol más competitivo, para que lleguen con un nivel mayor al siguiente mundial.

Lo más seguro es que México no logre ser campeón del Mundo, pero si se logra completar esta vital etapa de crecimiento de los futbolistas como se debe, tengan por seguro que México hará un papel digno durante la justa mundialista. Antes del Mundial de Brasil 2014, México tendrá una prueba que medirá el nivel verdadero del Tri, la Copa Confederaciones 2013. Países como el anfitrión Brasil, Italia, Uruguay, España y Japón, competirán por este trofeo en tierras brasileñas contra México. Aquí se sabrá si el fútbol mexicano está preparado para hacer historia en un Mundial.

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